FOTO 10 | Uber dijo en noviembre que a finales del 2016 dos hackers robaron de la nube los nombres y números de licencias de 600,000 conductores suyos en Estados Unidos, así como los nombres, direcciones de email y números de teléfono de unos 57 millones de personas (entre clientes y conductores suyos) a nivel mundial —y ahora es que lo hace público.
Esto se suma a una interminable lista de problemas para la empresa de autos bajo pedido, que incluyen la salida de su presidente ejecutivo y fundador y la prohibición del servicio en Londres, entre otros retos que tiene que enfrentar el nuevo líder de la empresa, Dara Khosrowshahi, quien fuera presidente ejecutivo del sitio de viajes Expedia.
FOTO 10 | Uber dijo en noviembre que a finales del 2016 dos hackers robaron de la nube los nombres y números de licencias de 600,000 conductores suyos en Estados Unidos, así como los nombres, direcciones de email y números de teléfono de unos 57 millones de personas (entre clientes y conductores suyos) a nivel mundial —y ahora es que lo hace público. Esto se suma a una interminable lista de problemas para la empresa de autos bajo pedido, que incluyen la salida de su presidente ejecutivo y fundador y la prohibición del servicio en Londres, entre otros retos que tiene que enfrentar el nuevo líder de la empresa, Dara Khosrowshahi, quien fuera presidente ejecutivo del sitio de viajes Expedia.

(AFP) El servicio de reserva de autos con chófer Uber y Waymo, la filial de Alphabet/Google especializada en tecnología para coches autónomos, llegaron a un acuerdo amistoso para poner fin al proceso por robo de tecnología que enfrentaba a ambas compañías.

De manera inesperada, las dos empresas anunciaron un compromiso para poner fin a una demanda judicial que tenía en vilo desde principios de la semana a Silicon Valley y a la industria del automóvil, lanzados en una carrera para sacar a la carretera los coches autónomos antes del 2020.

Según una fuente cercana al caso, propuso a Waymo el equivalente de US$ 244.8 millones en acciones, lo que significa el 0.34% del capital, sobre la base de un valor total de la empresa de US$ 72,000 millones.

En un breve documento transmitido a un tribunal de San Francisco (California), las dos partes anunciaron haber llegado a un acuerdo "confidencial" que pone fin a las demandas que les llevaron a juicio.

Cada una de las partes se encargará de sus propios gastos jurídicos y de abogados, indica el documento.

Los términos del compromiso, que tiene lugar menos de una semana después del comienzo del proceso contra Travis Kalanick, fundador y ex propietario de no fueron desvelados.

manifestó su "pesar" y se comprometió a utilizar solamente sus propias tecnologías en el desarrollo de su vehículo autónomo, en un momento en que la conducción autónoma se considera el Santo Grial en materia de transporte, con los principales fabricantes de automóviles y muchas empresas de tecnología embarcadas en una carrera por ser la primera en las rutas con autos sin conductor a gran escala.

Dara Khosrowshahi, presidente ejecutivo de cuyo nombramiento fue anunciado a finales de agosto, rechazó la idea de que los secretos hubieran sido transferidos de Waymo a Uber o que Uber hubiera utilizado información que pertenecía a Waymo.

"Estamos adoptando medidas con Waymo para asegurarnos de que solo nuestra Lidar (tecnología LiDAR, Light Detection And Ranging) y nuestros programas representen nuestro trabajo", declaró Khosrowshahi.

"Mi trabajo, como presidente de Uber, es fijar las grandes líneas para el futuro de la empresa: innovar e incrementar la responsabilidad, así como reconocer y corregir los errores del pasado", añadió el nuevo dirigente.

"Dicho esto, lamento las acciones que me han motivado a escribir esta carta", agregó Khosrowshahi, quien tomó las riendas de la compañía tiempo después de ocurrir el incidente en el centro de la disputa.

Sensores láser
Waymo presentó una demanda el año pasado a Uber, acusando a uno de sus ex ingenieros, Anthony Levandowski, de haber descargado a finales del 2015 miles de documentos confidenciales que contenían secretos comerciales relacionados con la conducción autónoma, antes de fundar su propia empresa, Otto, que luego fue comprada por Uber en el 2016.

La filial de Google asegura que el grupo y su jefe habían amañado todo y que compraron Otto sabiendo que Levandowski tendría en su poder los secretos tecnológicos robados.

Waymo demandaba unos US$ 2,000 millones a Uber y el fin de su programa de coches autónomos.

"Consideramos que este acuerdo va a proteger la propiedad intelectual de Waymo", declaró un portavoz de la empresa.

"Nos hemos comprometido a trabajar con Uber para asegurarnos de que cada compañía desarrolla su propia tecnología, lo que significa que ninguna información confidencial que pertenezca a Waymo será integrada en los programas de Uber", añadió.

En el centro de la disputa entre los dos gigantes se encuentran los sistemas LiDAR, unos sensores láser que permiten a un vehículo detectar otros coches, peatones u otros obstáculos a su alrededor.

En el proceso iniciado a comienzos de la semana, Waymo parecía partir con ventaja ya que el pasado mes de mayo un juez estadounidense había ordenado a Anthony Levandowski que devolviera a su antigua empresa los documentos confidenciales que se habría llevado al abandonar la sociedad.

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