Trisha Prabhu tiene 13 años y vive en Naperville, Illinois (Estados Unidos). Confiesa estar enamorada de la ciencia desde los seis años y que uno de sus sueños es crear un coche que cuya energía proceda del viento o el agua.

Su pasión por el conocimiento la ha llevado a ser una de las finalistas del gracias a su idea para combatir el ciberacoso. ABC.es cuenta que es la simplicidad de su propuesta lo que le valió el llegar a destacarse en el concurso. "Rethink", nombre con el que bautizó a su proyecto, se basa en hacer pensar dos veces al usuario que quiera publicar un mensaje hiriente en alguna plataforma.

"Este año, me convertí en una apasionada en prevenir el acoso cibernético que está afectando negativamente a muchos adolescentes. Usando mis habilidades de ciencia y tecnología, estoy decidida a encontrar una solución eficaz a largo plazo que ayude a prevenir el acoso cibernético», explica en su .

Para Trisha, si existiera un sistema que "pregunte" y confirme la publicación que se quiere publicar en las plataformas, los post que generen ciberacoso disminuirían.

"Mi hipótesis es que si los adolescentes (edades 12-18) tuvieran un mecanismo de alerta que les sugiera volver a pensar sobre su decisión de enviar un mensaje hiriente en la redes sociales, el número de mensajes que los adolescentes estarían dispuestos a publicar sería menor", explica.

Trisha explica que el sistema sería completamente anónimo y que dispondría de una serie de preguntas que el usuario enfrentaría antes de publicar algo hiriente. A largo plazo, espera que la propuesta no solo sirva para combatir el cyberbullyng, sino para ayudar en la toma de decisiones de adolescentes.

"Con Rethink saltaría una primera alerta que pregunta: ¿Quieres publicar este mensaje en la red social? y con las opciones de Sí y No. Si hace clic en Sí, saltará una nueva alerta: «Este mensaje podría herir a otros. ¿Te gustaría hacer una pausa, mirarlo y repensar antes de publicarlo?", explica el portal ABC.es.

Los ganadores del concurso se anunciarán este 23 de septiembre. Mientras, Trisha, quien sabe programar desde los once, sigue trabajando en aprender más sobre programación para desarrollar sus proyectos.