Un del Congreso que busca facilitar el acceso a Internet móvil en el país plantea la figura del , orientado a aumentar la competencia. Sin embargo, no asegura que los nuevos operadores –que se colgarían de la red de quienes ya están en el mercado– inviertan en infraestructura o cómo, de no llegar a un acuerdo de precios, se definirá la negociación.

Así lo explica Fernando Cáceres, director de la Asociación Contribuyentes por Respeto. Si bien esto propicia más proveedores, puede generar problemas de poca en el largo plazo. Además, por tener un esquema que obliga a los operadores con red a reservar una parte de su infraestructura para nuevos competidores asegura, la intervención de podría impactar en las tarifas.

¿De qué se trata el proyecto de Operador Virtual Móvil?Es un proyecto que está destinado a la Comisión de Transportes y Comunicaciones del Congreso como única comisión dictaminadora y busca obligar a las empresas con más del 25% de infraestructura de red –básicamente Claro y Telefónica– a interconectar sus redes con los operadores móviles virtuales (OMV), que serían nuevas empresas que no tienen inversión en red y serán como una especie de comercializadores o revendedores de datos o de voz. La lógica es que va a mejorar la competencia y beneficiará al consumidor.

¿Cuál es el problema principal de esta propuesta?Si bien es cierto que aumentará la competencia al nivel de las ciudades que ya tienen un servicio de telefonía móvil, es que es difícil esperar que beneficie al consumidor en términos de innovación y nuevas oportunidades, y es difícil pensar que los operadores que entrarán próximamente, como Viettel o Entel, hallen un escenario propicio para incrementar su infraestructura de red si es que otros entran sin invertir en red.

Una de las razones que Osiptel han planteado en contra es que el momento en que estamos haciendo esto podría no ser el adecuado como para que ingresen los OMV, porque estamos apostando por el ingreso de operadores en red que inviertan en infraestructura de servicios.

¿Cuál ha sido el proceso de aprobación en Comisión del proyecto?Este proyecto es formulado por Mesías Guevara, de la bancada de Acción Popular-Frente Amplio. Lo que llama la atención es que se le da un trámite muy acelerado. El proyecto entra a una sola comisión en algunos casos se dictamina en dos y en prácticamente tres semanas, se aprueba en comisión, sin esperar la opinión de Osiptel y de AFIN. Solamente se toma la opinión en base a lo que dice el Ministerio de Transportes y Comunicaciones.

¿Qué observaciones en contra plantea exactamente Osiptel?En el mundo, muchos de estos operadores móviles entran a los mercados cuando la red ya está tendida. Con esa primera observación de Osiptel, estamos de acuerdo. Un segundo tema es qué pasa si no se ponen de acuerdo. Por ejemplo, si tienes un sistema de negociación voluntario. En el Perú se quiere ir hacia un esquema de negociación obligatorio y, si no se ponen de acuerdo los OMV con los que tienen red, intervendría el regulador para fijar el cargo. De hecho, en países como Chile, Colombia y Estados Unidos, la regla es que la negociación es libre entre el entrante y el que ya está en el mercado.

¿Cuál es el mayor riesgo para el mercado de aprobarse este modelo?Cuando tienes empresas muy chiquitas de telecomunicaciones, no se va a invertir en innovar productos. Si miramos en perspectiva lo que ha pasado con el mercado europeo versus el norteamericano, veremos que en el primero, los consumidores pagan un poco menos, pero hablan cinco veces menos y usan la mitad de datos. ¿Qué perspectiva es mejor? ¿Tener precios bajos y competir solo en base a precios o que también nos importe la competencia por innovación?

En un mercado de telecomunicaciones que no es absolutamente desconcentrado, necesitas tener cierto tamaño para seguir invirtiendo. Eso ha sucedido en Estados Unidos, donde se ha invertido para mejorar el 4G. En EE.UU. tiene una penetración del 19% y en Europa hablamos del 2%. En Contribuyentes por Respeto, creemos que una perspectiva de mercado como esta debiera ser hacia apostar por la innovación e inversión en infraestructura de red, al menos por ahora que estamos a la espera de nuevos operadores.