Una niña estadounidense, de solo dos años y medio, ha sido salvada del , más conocido por SIDA, gracias que recibió desde sus primeras 30 horas de vida.

Los investigadores que han seguido el caso, aseguran que la niña ha vivido el último año sin necesidad de recibir medicamentos y sin que siga reproduciéndose.

Este es un suceso que podría marcar un hito en el objetivo de erradicar la infección en las víctimas más jóvenes. Pero aún se necesitan más pruebas para ver si el tratamiento usado en la niña de Mississippi puede funcionar en otros menores.