El opositor del Gobierno venezolano, Leopoldo López, salió de la clandestinidad y apareció en una impresionante manifestación de miles de personas en Caracas que protestan en contra de su presidente Nicolás Maduro.

El líder del partido Voluntad Popular se entregó a las autoridades, luego de que se haya decretado su orden de captura, acusado de ser responsable de los hechos violentos ocurridos días atrás, los cuales dejaron cuatro muertes. No obstante, los opositores culpan a Nicolás Maduro de infiltrar la violencia en las protestas.

López apareció subido en una estatua de José Martí en la Plaza Brión de Chacaito, vestido de blanco y cogiendo la bandera de Venezuela. Allí expresó estas palabras de despedida:

"Son momentos duros en que los delincuentes son premiados por el Gobierno. El día de hoy yo me presento ante una justicia injusta, anta una justicia corrupta, ante una justicia que no juzga de acuerdo a la Constitución y las leyes. Que mi encarcelamiento valga para el despertar de un pueblo, para que Venezuela despierte definitivamente. Tenía opciones de irme de mi país, pero yo no me voy de Venezuela nunca. La otra opción era quedarme escondido, pero eso podría generar una duda entre algunos, de que tenemos algo que esconder. Pero no tenemos nada que esconder. Ahora voy a proceder a ir donde está la guardia y la policía".