Caracas (Reuters).- El presidente venezolano, Hugo Chávez, supera levemente a su rival Henrique Capriles en intención de voto para las elecciones presidenciales, según una respetada encuesta que contrasta con la holgada ventaja que la mayoría de los sondeos da al gobernante.

De acuerdo con Consultores 21, la intención de voto a favor de Chávez, que aún se recupera de un cáncer, es de un 47.9%, frente a un 44.5% del candidato de la oposición, que ve en estos comicios su mayor posibilidad en 13 años de arrebatarle el poder al líder socialista.

La diferencia de 3.4 puntos porcentuales a favor de Chávez es la menor presentada por los principales encuestadores, que suelen darle al presidente una ventaja porcentual de dos dígitos sobre Capriles, ex gobernador de un estado de gran peso político.

Consultores 21 dijo a Reuters que el margen de error de la muestra fue de 2.4 puntos, con un nivel de confianza de 95.5%, y que fue realizada entre el 2 y el 12 de junio.

En el sondeo de la misma consultora realizado en marzo, el militar retirado de 57 años se imponía a Capriles con un 46.3% frente a un 44.8%.

"Es particularmente significativo y elocuente que esa encuestadora en particular, tan vinculada a Primero Justicia (el partido al que pertenece Capriles), se sume a la serie de encuestadoras que sostenidamente están dando como favorito al candidato de la patria (Chávez)", dijo a Reuters el ministro de Información, Andrés Izarra.

Por su parte, Capriles se ha mostrado confiado y dijo el martes que le ganará a Chávez por una ventaja de 10 puntos. "Nunca hemos perdido una elección", dijo Capriles en una extensa conferencia de prensa.

La mayoría de los estudios de intención de voto le otorga a Chávez al menos 15 puntos de ventaja sobre Capriles. Sin embargo, la oposición dice que sus propios sondeos demuestran que la carrera va cabeza a cabeza.

Tanto Chávez, quien busca extender su mandato a casi 20 años, como Capriles realizaron multitudinarias marchas a comienzos de junio para inscribir sus candidaturas, en un intento por demostrar el peso de sus fuerzas ante una guerra de encuestas que tiene desconcertados a los venezolanos.