La alcaldesa de Lima, Susana Villarán, manifestó que en su nueva etapa de gestión, tras la revocatoria que pretendía sacarla del cargo, el gobierno edil "será de ancha base, con todos a bordo, desde la izquierda democrática hasta la derecha democrática".

En diálogo con la prensa extranjera, Villarán de la Puente se comprometió a cumplir a su palabra y convocar a otras fuerzas políticas para conducir a la capital, tal como lo esperaba el 52% de los limeños en la .

No obstante, la burgomaestre indicó que "una concertación no es una alianza" y reconoció que una de sus principales fallas fue la comunicación directa con los ciudadanos, por lo que de ahora en adelante demostrará que aprendió a escucharlos.

"Una lección aprendida fue: no pienses que la publicidad es una venta de tu imagen. Piensa que la publicidad es un derecho ciudadano de saber qué se está haciendo con el dinero del pueblo, con lo cual, este nuevo rumbo significa una nueva política de comunicación y publicidad hacia las grandes mayorías que estuvieron muy alejadas", señaló.

También afirmó que continuará con los ejes de su gestión, como son "ordenar la ciudad y hacer una Lima más justa".

Asimismo, dijo que fue "un trance que nunca debió ocurrir", pero que al final "triunfó la razón, el sentido común y la sabiduría del pueblo frente a quienes quisieron utilizar el municipio como un trampolín para ambiciones personales".