Tras las críticas que ocasionó el viaje Brasil de la primera dama, , en el avión presidencial y con una gran comitiva, el canciller Rafael Roncagliolo dijo que aceptaría ser interpelado en el Congreso.

"No puedo interferir en la labor del Congreso y puedo explicar con mucho gusto la racionalidad con las decisiones del Ejecutivo (…) Si fuera interpelado por este hecho iría con mucho gusto", señaló el ministro de Relaciones Exteriores en Canal N.

Roncagliolo justificó el viaje de Heredia Alarcón, al explicar que fue en atención a una invitación especial de Dilma Rousseff. "El avión presidencial es del Estado. Por la citación especial de la presidenta de Brasil se llevó a la primera dama", dijo.

Además, recordó que este medio de transporte ha sido utilizado en gestiones anteriores para transportar a personas que no han sido funcionarias del Estado por invitaciones especiales.