NUESTRA POSICIÓN. En los últimos días, y gracias a la intervención pública del presidente de la República en lo que fue su última entrevista televisada del año pasado, mucho se viene hablando acerca de la "concentración" de medios. El tema, ciertamente, es uno sensible que merece ser debatido. Sin embargo, la serie de declaraciones del señor , en las que, entre otras cosas, ha calificado al Grupo El Comercio como una "vergüenza", no hacen más que rebajar el nivel del debate al reemplazar argumentos con calificativos.

Acerca de las aristas jurídicas que comprende la adquisición por parte del Grupo del 54% de (operación para manejar exclusivamente la parte operativa y comercial de los diarios; es decir, sin ningún tipo de injerencia en la parte editorial, tal como quedó establecido en el acuerdo empresarial), le corresponde a un tribunal evaluar la operación ante la decisión de un grupo de periodistas afines a medios de la competencia que ha presentado un recurso de amparo.

En cuanto al aspecto "filosófico" del asunto que, asumimos, es hacia donde el presidente llama al debate de una forma bastante peculiar, por cierto, esta es nuestra postura:

El crecimiento del que venimos gozando todos los peruanos en los últimos 20 años es fruto de una serie de reformas que, en su parte medular, viraron la dirección de la economía hacia una economía de mercado. Este sistema, al igual que la democracia, está basado en el simple principio de que las personas deben ser libres individualmente y, por lo tanto, responsables también, de tomar sus propias decisiones, incluida la libertad para elegir qué productos consumir, cuáles vestir y cuáles leer. De esta forma, los productores (o políticos) deben concentrar sus esfuerzos en satisfacer las necesidades y exigencias de los consumidores (o votantes).

En la prensa escrita es lo mismo. Si un grupo ha crecido más que otro para lograr una mayor participación de mercado es solo porque ha satisfecho mejor las necesidades de los lectores. Fue así como el Grupo El Comercio pasó de tener tan solo 10% del mercado en el 2002 al 49% que tiene hoy medido en venta de ejemplares. Por encima de ello, el lanzamiento de productos novedosos, como "Trome", ayudaron a agrandar el mercado en su conjunto, apelando a una porción de la población que no encontraba un producto afín a sus preferencias hasta entonces.

Esto demuestra que el desarrollo de la prensa tiene una relación innegable con el desarrollo de la libre empresa, en el Perú o en cualquier otra democracia.

Sancionar el crecimiento de un grupo empresarial sería sancionar su capacidad de innovar y de servir a sus clientes. Por esta misma razón, en el Perú, al igual que en muchos otros países, no está penada la posición de dominio, sino el abuso de esta posición. De esto, nadie ha acusado al Grupo El Comercio.

Durante 23 años, Gestión siempre ha defendido el pluralismo informativo; sin embargo, también creemos que es la ciudadanía los lectores la que debe reflejar su propio pluralismo. Imponerlo a la fuerza nos parece un tanto contradictorio. Finalmente, fue bajo esa misma bandera que el gobierno de Juan Velasco Alvarado expropió los medios de comunicación tan solo unas décadas atrás. Este tipo de pluralismo impuesto lo rechazamos.