El regidor Luis Castañeda Pardo, quien según las proyecciones de conteo rápido de todas las encuestadoras sería revocado de su cargo, consideró que para favorecer la frustrada remoción de la alcaldesa de Lima, Susana Villarán.

"Yo mismo me he inmolado, ahora estoy tranquilo. No podía decir (durante la campaña) que no me revoquen, porque hubiera provocado un mensaje confuso ante los electores", señaló en entrevista con Abre los ojos.

Castañeda Pardo, hijo del exalcalde de Lima , aseguró que tomó la decisión "de no defenderse", por lo que muchos de los votantes por el Sí a la revocatoria, también marcaron igual en su caso, lo mismo que hicieron los votantes del No.

"Asumí este costo para no tratar de no confundir al electorado (…) Aposté por un cambio y no se dio en la magnitud que quería", argumentó.

En otro momento, confesó que cuando estuvo en la cámara secreta votó por el No en el casillero con su nombre y también en el caso de "otros regidores que considero valiosos".

Respecto a las críticas a su padre, considerado por sus opositores como el verdadero promotor de la revocatoria de Lima, manifestó que sabía "que sería un pararrayos de ataques" y dijo que asumió "este costo".

"Me pareció una gestión (la de ) que no debía continuar. Salí a decirlo con total franqueza y dije que apoyaba el Si antes que mi partido lo hiciera, no he sido vocero del Si y lo hice a título individual", refirió.

Pese a esa posición señaló que tras la jornada electoral de la víspera, "no era una buena noticia" la salida de varios integrantes del Concejo Metropolitano, pues ello implicaría el ingreso de accesitarios.