Durante su presentación en el pleno del Congreso el primer ministro, Juan Jiménez, expuso el programa de gobierno que se propone ejecutar e hizo énfasis en la lucha contra la corrupción.

Reconoció que este flagelo está fuertemente enraizado en el ámbito privado, por lo que anunció que el Ejecutivo va a promover la suscripción de pactos antisobornos.

"Esto es para que las empresas proveedoras del Estado se comprometan al no pago de sobornos, bajo las sanciones penales y la inhabilitación permanente para futuras licitaciones", enfatizó. Además, indicó que se ha implementado una mayor transparencia en el Poder Ejecutivo al ordenar el registro de visitas, para dar mayor transparencia a las actividades de los funcionarios del Estado. También anunció que la consulta previa a los pueblos nativos se ejecutará en breve. "Esto implica un cambio importante en el escenario del país, que hará las inversiones a futuro sostenibles", anotó.

Jalón de orejasEn otro momento, el presidente del Consejo de Ministros manifestó que el Ministerio Público y el Poder Judicial tienen que reforzar su trabajo. "Exigimos a estas instituciones que cumplan su misión pública, lo que debe implicar una profunda reforma judicial", expresó.

Recordó que en seis años se ha "más que duplicado" el presupuesto de la Fiscalía y la Corte Suprema, sin haber mayores resultados.

CríticasAl momento del debate, el fujimorismo cuestionó el discurso del primer ministro. Alejandro Aguinaga criticó que Jiménez haya hablado sobre la lucha contra la corrupción, a pesar de que han ocurrido hechos que demuestran que el Gobierno también ha estado envuelto en este problema, como el caso de Omar Chehade.

Mientras tanto, Juan Carlos Eguren (Alianza por el Gran Cambio) consideró que Juan Jiménez debió admitir que se fracasó en la lucha contra el narcoterrorismo. Hasta el cierre de esta edición, los parlamentarios aún no decidían si le daban o no el voto de confianza al nuevo Gabinete.