En la entrevista que brindó a los conductores de los programas Día D y Panorama, el presidente Ollanta Humala sostuvo que, aparte de las denuncias que alcanzan al presidente regional de Ánchash, es necesario intervenir otras regiones.

En este sentido, mencionó que hay riesgos en zonas como las del VRAEM, en donde puede haber un alto grado de violencia durante las elecciones de octubre. "Puede haber candidaturas auspiciadas por los Quispe Palomino o los narcos", indicó.

Manifestó que hay que mejorar el control político de las autoridades regionales, a través de modificaciones a la norma. "Lo que necesita el gobierno central es tener más dientes para poder actuar con mayor rapidez. La Ley de Descentralización hay que discutirla para cerrar vacíos en las que un presidente regional puede ser príncipe y tener su reino en una región", detalló.

Agregó que, con las pocas herramientas que le ofrece la ley, su gobierno enfrenta la corrupción en las regiones. Incluso, reveló que "se vienen más congelamiento de cuentas". Esta medida ya fue tomada por el MEF en Áncash y en Tumbes, precisamente tras las denuncias de irregularidades.

El jefe de Estado también indicó que es necesario que se evite la reelección de presidentes regionales, pero a cambio propuso evitar que sean sometidos a un proceso de revocatoria, como lo contempla la ley actualmente.