Los cardenales católicos se encerraron el martes tras las puertas de la Capilla Sixtina, al comienzo de un , que sucederá al renunciante Benedicto XVI.

Cientos de fieles se han dado cita en el Vaticano para esperar la elección del sucesor de Joseph Ratzinger. Ni la lluvia ha impedido que estos sigan con atención el proceso.

Según especialistas recién mañana podría haber 'humo blanco', hecho que indicará que la Iglesia Católica tiene nueva cabeza.