El presidente de la minera Buenaventura, Roque Benavides, sostuvo que los actuales conflictos en torno a la minería han dejado de ser medioambientales, pues estos se mezclan con temas políticos y sociales, y, en ese sentido, "hay que tener muchísimo cuidado".

"Se mezcla lo medioambiental, con lo político e ideológico; entonces, ya no estamos hablando de temas medioambientales. Debemos tener muchísimo cuidado. En el sector minero nos hemos vuelto caseritos en esto y la verdad es que nos agarran de punto", fustigó.

Planteó la necesidad de "ubicarnos en esas circunstancias" para resolver los actuales .

Sin embargo, el viceministro de Interculturalidad, Iván Lanegra, criticó la posición de Benavides y argumentó que los temas ambientales sí tienen un componente social y político natural.

"No sé si tengo una discrepancia, pero los temas ambientales sí tienen un componente social y político natural, porque finalmente son personas con percepciones, ideas y valores que son significativos en la decisión sobre la regulación. Es un tema crucial al momento de reflexionar sobre qué cosas debemos hacer", respondió.

Señaló que, aunque parezca extraño, los propios mercados, tanto nacionales como internacionales, tienen exigencias ambientales a partir de un conjunto de presiones sociales, económicas, financieras, geopolíticas, etc.

De ahí que existan problemas ambientales importantes que no tengan una regulación significativa, mientras que otros quizá no tan relevantes sí tienen atención.

"En ese sentido, los factores políticos también son importantes (…) Todos ellos establecen un conjunto de incentivos para que el Estado tome decisiones al respecto y decidan regular ciertas cosas y decidan dejar otras", ratificó.

Esa idea no fue compartida por la Confiep. Alfonso García Miró –su vicepresidente– discutió la explicación del viceministro Lanegra:

"Debió ser un tema estrictamente técnico, racional, cuantificable, sintetizable, pero se ha contaminado por la ideología y eso genera un manejo discrecional que genera enorme incertidumbre y limita la posibilidad de desarrollar a mediano o largo plazo".

En tanto, el ministro del Ambiente, Manuel Pulgar Vidal, reconoció que el tema ambiental está "ideologizado", pero que "eso por naturaleza no es malo".

"Nos toca a nosotros desideologizar lo ambiental. No solamente lamentarnos de que se haya ideologizado, sino cuestionar aquellas cosas que están mal planteadas. Tender a dar mejor información y ganar la credibilidad", recomendó.

Estas declaraciones fueros dadas en la mesa redonda "Retos de la regulación del medio ambiente en el Perú", organizada por la Universidad del Pacífico.