, en su intervención, repasó el contexto histórico de los acuerdos entre Chile y Perú, para tratar de sostener, una vez más, que estos tienen carácter de tratados de límites marítimos, cuando ha quedado demostrado que no lo son.

En ese sentido, el jurista francés señaló que en la Declaración de Santiago se puede encontrar "toda la afirmación de un nuevo derecho internacional en desarrollo", y representa el "primer manifiesto de una reivindicación económica, política y medioambiental".

Dupuy además respondió a la pregunta planteada por el juez Mohamed Bennouna, y alegó que el documento firmado en 1952 "es también una estrategia normativa que, en este caso, prosperó".

Agregó que los tres países firmantes (Ecuador, Perú y Chile) aplicaron en la Declaración de 1952 el criterio de paralelos, aunque era para temas de pesca.