El cartel de Sinaloa, cuyo líder más visible, Joaquín "El Chapo" Guzmán, ha sido capturado por la policía mexicana, ha creado un verdadero, aunque ilegal, imperio económico merced a las fabulosas ganancias que obtiene por la venta de cocaína, sobre todo en Estados Unidos.

El diario mexicano El Economista sostiene que el comercio de esa sustancia le puede dejar ganancias de hasta 3,000% por la venta de un kilogramo de cocaína en territorio norteamericano.

El diario, que cita la investigación titulada "El Chapo Guzmán, el CEO de una corporación global", del periodista Luis Miguel González, explica que el Cartel de Sinaloa compra 1 kilo de cocaína en Colombia y Perú, por el equivalente a US$2,000, precio que va creciendo conforme se acerca al mercado principal, en Estados Unidos.

Así, en México, ese kilogramo se cotiza en US$10,000, en Estados Unidos, US$30,000, al mayoreo, pero el valor se eleva hasta los US$100,000 una vez que se convierta en dosis de 1 gramo.

El periódico señala que "'El Chapo'" logró tener una clara visión del negocio de la droga, como buen empresario que demostró ser, y construyó algo más que un cartel de lo droga: logró hacer un imperio".

En la investigación, González remarca que "el Cartel de Sinaloa es líder mundial porque logró la primera integración vertical de los negocios de tráfico de drogas a través de una red continental que abarca Norte, Centro y Sudamérica", y añade que "otra ventaja competitiva de esta corporación criminal es su diversificación. Su portafolio de productos incluye marihuana, anfetaminas, heroína y otras drogas sintéticas".

En junio del 2012, The New York Times calculó en unos US$3,000 millones los ingresos anuales del Cartel de Sinaloa, monto equiparable a los que tienen empresas como Netflix y Facebook.

En cuanto al patrimonio personal de "El Chapo", la lo estimó, durante cuatro años consecutivos, entre el 2008 y el 2012, en US$1,000 millones.