El arzobispo de Trujillo, Miguel Cabrejos, y el sacerdote Gastón Garatea con las autoridades y dirigentes de Cajamarca que se oponen al proyecto minero Conga, con el objetivo de solucionar el conflicto que la semana pasada dejó cinco muertos.

Tras esta primera cita, que tuvo un inicio tenso y accidentado, se acordó elaborar un documento en el que se exponen las razonas para rechazar el citado emprendimiento de US$4,800 millones a cargo de la minera Yanacocha, el cual será entregado al presidente Ollanta Humala.

El monseñor Miguel Cabrejos y el padre Gastón Garatea, quienes asumieron la tarea de tender puentes de diálogo entre el Ejecutivo y el gobierno regional, coincidieron en destacar que reuniones como esta permitirán devolver la confianza a la población. "Si se pierde la confianza, se pierde todo", señaló Cabrejos.

Sin embargo, como era previsible, los dirigentes antimineros que participaron en la reunión no dieron su brazo a torcer y ratificaron su oposición a Conga.

"Aquí (con los dirigentes) está el verdadero pueblo al que el Gobierno debió escuchar, y no el Colectivo Cajamarca y personajes que están con la empresa minera (…) La posición es ningún centímetro más para empresas mineras por el daño que nos ha ocasionado (…) Es rotundamente inviable", dijo Edi Benavides, presidente del Frente de Defensa de Bambamarca.

"La voz del pueblo es la voz de Dios, Conga no va ni hoy ni nunca", agregó.

Consultado por la intransigencia de los dirigentes, el padre Garatea mostró su confianza en el diálogo. "No importa que digan que 'Conga no va', sino importa que digan que están dispuestos a conversar", señaló, tras una conferencia en la que participaron el presidente regional, Gregorio Santos, el líder de Tierra y Libertad, Marco Arana, y dirigentes de diferentes frentes de defensa.

De otro lado, anunció que con Cabrejos visitarán las zonas de influencia del proyecto minero y que esperan tener otra reunión similar como la de hoy la próxima semana.