Los beneficios de un activo intangible se atribuyen entonces a las partes intervinientes y que contribuyeron a la creación de ese valor para el intangible, a través de las llamadas “funciones DEMPE”.
Los beneficios de un activo intangible se atribuyen entonces a las partes intervinientes y que contribuyeron a la creación de ese valor para el intangible, a través de las llamadas “funciones DEMPE”.