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Formas de financiar una startup

Mediante el bootstrapping o autofinanciamiento, el emprendedor mantiene el control absoluto del negocio pero a la vez.

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(Foto: Difusión)

Por Itala Bertolotti el Estudio Muñiz

Al iniciar un negocio, todo emprendedor debe tener en consideración de dónde provendrá el capital necesario para el desarrollo de la startup . Para ello, resulta relevante desarrollar un plan de negocios que defina los objetivos y la forma de alcanzarlos según cada etapa.

En el ecosistema emprendedor se considera que una startup debe empezar un negocio con pocos recursos, usando únicamente medios propios (bootstrapping). Ello responde a la necesidad de no depender de terceros ajenos al negocio, mediante el endeudamiento, y se incentiva el ahorro y la creatividad debido a que el emprendedor deberá hacer un uso eficiente de los recursos escasos para cumplir los objetivos de la startup; pero lo más importante radica en el papel del emprendedor bajo este esquema. Mediante el bootstrapping o autofinanciamiento, el emprendedor mantiene el control absoluto del negocio pero a la vez, asume todo el riesgo de la inversión mediante el aporte de ahorros propios y los ingresos generados por la facturación de la misma startup.

Optar por esta alternativa requiere del emprendedor una gran disciplina y enfoque en el producto y el cliente. Al depender de los fondos propios generados por la facturación del negocio, la capacidad de inversión de una startup es limitada a las ganancias obtenidas, por lo que es vital contar con un negocio rápidamente escalable. Es así como el autofinanciamiento puede resultar insuficiente para hacer creer el negocio y en este momento el emprendedor se encontrará en la disyuntiva de elegir el tipo de financiamiento externo que requiere.

Ante ese escenario, las opciones del emprendedor son principalmente dos. La primera es obtener financiamiento vía el apoyo de “amigos, locos y familiares”, conocido como las 3F o FFF (Friends, Fools & Family por sus siglas en inglés). Los FFF son aquellos que usualmente ingresan en la etapa temprana de la startup sin que se haya validado el producto mínimo viable (MVP por sus siglas en inglés) , por tanto, el riesgo es muy alto. Los FFF ingresan como inversionistas convirtiéndose en socios o prestan capital a la startup. Otra opción de financiamiento es el sistema financiero, el cual muchas veces es muy oneroso debido a que mitigan el alto riesgo intrínseco a una startup mediante el cobro de intereses excesivos, o inclusive, restringen el ingreso de los emprendedores al sistema financiero mediante la exigencia de requisitos que no se ajustan al fomento de un ecosistema emprendedor; por ejemplo, en la práctica, las empresas deben tener una antigüedad de dos años para ser sujetas de créditos.

Los pros y contras del financiamiento dependerán de si se trata de deuda o capital, lo cual conllevará oportunidades o riesgos para la startup.

1. Deuda: en este supuesto el banco o inversionista prestan una suma determinada de dinero.

Entre las características de esta modalidad de financiamiento tenemos:

• El control de la startup permanece únicamente en el emprendedor. Los prestamistas no tienen injerencia en el manejo del negocio.

• La startup debe devolver el capital más los intereses convenidos en un plazo determinado, independientemente de cómo se desarrolle el negocio, si tiene pérdidas o ganancias, lo cual podría conllevar a un incumplimiento en el pago del préstamo con el consecuente deterioro del historial crediticio de la startup.

• Asimismo, el pago de las cuotas del préstamo puede implicar la imposibilidad de disposición del efectivo en asuntos relevantes para el desarrollo del negocio. Es así como ante un escenario de poca liquidez, la startup debería priorizar el pago del préstamo o solicitar su refinanciamiento con el consecuente recálculo de intereses.

• Puede requerirse el otorgamiento de garantías para respaldar la devolución del préstamo, tales como hipotecas o gravámenes sobre vehículos, así como la firma de letras o pagarés e inclusive el otorgamiento de fianzas o avales.

• Por otro lado, en caso se obtengan utilidades, estas solo corresponden al emprendedor, ya que el prestamista no tiene participación en el capital social de la startup.

2. Capital: los inversionistas ya sean FFF, business angels, venture capital, entre otros, brindan capital con miras a obtener una participación en el capital social de la startup y por tanto, en las ganancias futuras, pero a la vez comparten con el emprendedor el riesgo de las pérdidas que genere el negocio.

Los beneficios de esta modalidad de financiamiento son las desventajas del financiamiento vía deuda y a la inversa, las desventajas del financiamiento vía capital son los beneficios de obtener deuda. Es así como mediante el financiamiento vía capital:

• Los inversionistas adquieren un porcentaje de las acciones de la startup, por tanto, cualquier beneficio obtenido deberá ser distribuido entre los inversionistas y los emprendedores. En este punto es de vital importancia analizar el porcentaje de participación que será otorgado y los derechos que tendrán los nuevos socios inversionistas. Si la inversión realizada es grande y el emprendedor no cuenta con la asesoría respectiva, corre el riesgo de perder el control de la startup.

• La startup obtiene flujo de efectivo sin necesidad de tener una obligación de pago a futuro con terceros, de forma que puede disponer del dinero acorde a los planes de negocio de la startup, sin preocuparse en el pago de un préstamo.

• El inversionista no se limita únicamente a proveer dinero, sino a brindar conocimiento sobre el ecosistema emprendedor, el sector de la startup y comparte su experiencia con el ánimo de mejorar la gestión de la startup, lo cual es una gran ventaja para su desarrollo.

• Asimismo, acceder a una ronda de financiamiento conlleva preparación comercial, financiera y legal de parte de los emprendedores y la startup, para lo cual es importante saber qué hacer para captar capital, cuál es el momento recomendable para comunicar el interés de “levantar” recursos, determinar el capital requerido considerando no solo lo que se necesita en un determinado momento sino a futuro. De esta forma se evita distraer al equipo emprendedor en la coordinación de futuros levantamiento de capital. Asimismo, el emprendedor debe enfocarse en cómo comunicar el proyecto de forma atractiva (elevator pitch), determinar lo que se busca como aporte adicional de los inversionistas (smart capital), dejar claro el porcentaje de participación que se otorgaría, explicar la valorización premoney y postmoney haciendo hincapié en el potencial que tiene el proyecto para ser capitalizado, entre otros aspectos.

• La asesoría legal es esencial en este tipo de financiamiento ya que se requiere elaborar diversos documentos que aseguren el desarrollo de la ronda de financiamiento de forma ordenada y segura para los emprendedores e inversionistas, mediante la negociación y firma de documentos, tales como: i) carta de intenciones, documento que establece las condiciones de la inversión, importes, plazos, la valorización de la startup, entre otros y ii) el convenio de accionistas, mediante el cual se regulará la relación entre emprendedores e inversionistas, las condiciones de salida de los socios (exit), entre otros. Asimismo, es usual la ejecución del due diligence legal y financiero para evaluar si se concreta la inversión.

Recurrir a financiamiento externo conlleva ventajas y desventajas dependiendo del tipo de financiamiento elegido. Los emprendedores en nuestro país y a nivel mundial, en una etapa inicial, recurren a ahorros y FFF debido a su cercanía y confianza en el equipo emprendedor; y cuando lo requieren las necesidades de crecimiento de la startup, optan por financiamiento externo sin perder el control del negocio. Recordemos que el dinero no asegura el éxito de un proyecto, pero ayuda a acelerar su crecimiento. Sin perjuicio de ello, debe tenerse en consideración que existen otras fuentes de financiamiento como los fondos de Gobierno mediante el otorgamiento de recursos no reembolsables para impulsar la innovación y emprendimiento en nuestro país, tales como Innóvate Perú y Startup Perú del Ministerio de la Producción y Cienciactiva del Concytec, así como recursos otorgados por entidades privadas. Finalmente, el dinero no es una excusa considerando el ADN de un emprendedor que inicia un proyecto.

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