(Photo by Anthony WALLACE / AFP)
(Photo by Anthony WALLACE / AFP)

INCERTIDUMBRE. La economía mundial afronta de manera imprevista una nueva amenaza. La epidemia de un nuevo coronavirus en China suma ya más de 60,000 contagios y ya provocó más de 1,300 muertos, casi la totalidad en el gigante asiático. Sin embargo, existen personas contagiadas en unos 30 países en el mundo.

La cifra de víctimas y personas contagiadas acaba de sufrir una fuerte revisión al alza, luego que Beijing implementara un nuevo sistema de diagnóstico para el Covid-19. Pero la revisión despierta más dudas sobre la transparencia de la información por parte del Gobierno chino, más aún si se considera lo ocurrido con el virus del SARS en el 2002.

Si bien se estima que el punto máximo de brote del coronavirus se alcance en marzo o abril, los efectos en el turismo y el sector manufacturero mundial ya son visibles, ante las cuarentenas, suspensiones de vuelos y cierre de puertos en la potencia asiática.

Hasta ahora se considera que el Covid-19 no tiene una tasa de mortalidad más alta que el virus del SARS. Las necesarias medidas de prevención implicarían una mayor presión a la baja para la ya lenta economía mundial. La gran interrogante es la magnitud del impacto.

Diversas estimaciones consideran que el Covid-19 restaría hasta dos puntos porcentuales al crecimiento de China en el primer trimestre y que, por tanto, podría hacer más complicado alcanzar la meta de una expansión de 6% para el 2020.

Esas previsiones han llevando a baja a las cotizaciones de las materias primas. El precio del cobre ha perdido 10% en el último mes y el crudo cayó por debajo de US$ 50 en Estados Unidos. En tanto los temores impulsan a los inversores a los activos de refugio como el oro. Una mayor expansión del coronavirus, incluso, podría acentuar la caída de los commodities.

Pero las medidas de prevención también afectan las exportaciones de otros productos. La industria peruana de productos marinos para consumo humano ha tenido que suspender sus envíos a China. El país asiático representa más del 20% de las exportaciones locales.

Por ahora quedaría esperar que la epidemia logre ser contenida, una mayor transparencia y apertura a la colaboración internacional pueden hacer el desafío menos complicado. Si es así no serán necesarias más medidas restrictivas, lo cual mitigará en parte el impacto del ya lento crecimiento de la economía mundial.