ADELANTO DE ELECCIONES. Tal como se esperaba, la Comisión de Constitución del Congreso archivó el proyecto de ley sobre reforma constitucional planteado por el Ejecutivo para acortar el periodo presidencial del actual mandatario y convocar a nuevas elecciones el próximo año. Frente a esta decisión, el presidente del Consejo de Ministros se presentó junto a su gabinete, para mostrar su desacuerdo, pero sin anunciar, por el momento, una medida concreta para hacer frente al archivamiento, aunque todo indica que hoy la podría dar a conocer.

Luego del discurso presidencial del 28 de julio, cuando se anunció el proyecto, señalamos que cualquier salida requería un consenso mínimo y la disminución de la conflictividad. Eso no ocurrió. A pesar de los intentos de algunos, el consenso mínimo no se logró y por el contrario la conflictividad aumentó.

El resultado de ayer refleja, en parte, los errores del Gobierno. El presidente Martín Vizcarra luego de anunciar su propuesta casi no hizo política. Dejó pasar los días y su planteamiento fue perdiendo vigor. En lugar de convencer a los parlamentarios de su conveniencia, optó por el ataque repetido y continuado al Congreso, pensando —equivocadamente— que las encuestas o la divulgación de audios y vínculos con el caso Lava Jato le bastaban para presionar a los parlamentarios.

Pero los congresistas tampoco actuaron mejor. El fujimorismo y sus aliados prefirieron responder duramente al mandatario, agravando la confrontación. Se ampararon en la legalidad para no escuchar a la población, que más allá de cualquier color político está cansada de que ambos poderes del Estado hayan dejado de lado el trabajar por resolver los problemas del país.

Reiteramos lo que dijimos hace 59 días en esta columna: llegar al 2021 con este nivel de confrontación es imposible. Por eso era indispensable la búsqueda de un consenso mínimo, que ahora no se vislumbra luego del archivamiento del proyecto y el discurso de Salvador del Solar.

La economía peruana es resiliente y seguirá creciendo, pero la incertidumbre política evitará expandirnos más allá del PBI potencial. El Ejecutivo y el Legislativo están empujando al país a un escenario que pensábamos ya superado. El país está pagando el error de no haber hecho, a tiempo, reformas institucionales, y el precio es muy alto.