REFORMA LABORAL. Los cambios en las leyes de trabajo en nuestro país siempre toman tiempo. No se trata nunca de debates sencillos, pues en algunos casos terminan polarizando a la población, y otras veces la desidia hace que se posterguen temas aparentemente de consenso.

Ejemplo de ello podemos encontrar muchos: la tan promocionada Ley General del Trabajo cuyo debate se inició en el año 2001 y a pesar de pasar por instancias técnicas, de consenso y políticas nunca fue aprobada (para bien, dirán algunos). La reforma laboral para el sector de las micro y pequeñas empresas también demoró algunos años. Asimismo, una ley que sin oposición, como la del teletrabajo, ha tenido que esperar más de dos años para contar con un reglamento.

El tema laboral es fundamental para el Perú, pues la informalidad es uno de los mayores problemas, y si bien lo laboral no es la única arista del mismo, si forma parte importante. Solo ayer recordábamos en esta columna que existen más de 12 millones de personas que no están ahorrando para su vejez pues no son trabajadores formales, los mismos problemas podemos encontrar a nivel de cobertura de salud y otros beneficios (CTS, gratificaciones, vacaciones) que solo llegan a quienes cuentan con un empleo formal.

Por ello, es necesario conocer cuál es la propuesta de los candidatos presidenciales al respecto.

Alan García ha adelantado que no es "un convencido de la rigidez absoluta en el plano laboral", aunque afirmó que lo más importante es crecer antes que hacer una reforma. Por su parte, Keiko Fujimori aún no ha planteado el tema, aunque fue una de las opositoras a la mal llamada 'ley Pulpín' que buscaba facilitar el ingreso de los jóvenes al mercado laboral. Sobre el mismo tema, tuvo actitudes contradictorias, pues primero aplaudió la norma y luego se arrepintió.

El resto de candidatos está más preocupado en los ataques y precisiones en tema secundarios que en plantear propuestas para los temas. Ya es momento de que pongan la mira en lo realmente importante. Crecer con la actual estructura no es la mejor receta.