PERSPECTIVA. "Catch-up growth" (crecimiento convergente) es la hipótesis de que el de los países pobres se expandirá más rápido que el de los países ricos, lo que a la larga resultará en que todas las economías convergerán en términos de dicho indicador.

Suena más a buenos deseos que a teoría económica, pues tomará años y hasta décadas lograrlo –en especial considerando el modesto desempeño que muestra el mundo emergente, situación de la que esta vez el no se ha salvado–.

Entre los que podrían comenzar a ver resultados figura Chile, en apenas cinco años, según proyecta el (FMI). Ese es el tiempo que necesita el vecino del sur para que su PBI per cápita, medido en términos de la paridad del poder adquisitivo (PPA), se aproxime al del país desarrollado más cercano (Portugal).

En cambio, el Perú no muestra perspectivas tan alentadoras. El nuevo PBI per cápita peruano es de US$ 11,989 anuales, más o menos un dólar con 20 centavos diarios adicionales a los del 2013, y seguimos ocupando el onceavo lugar en América Latina.

Lo más preocupante vendrá después, pues el organismo proyecta que para el 2019 el indicador llegará a US$ 15,953, un monto que estará bastante alejado de cualquier miembro de la eurozona.

La brecha también se ampliará con Chile, Panamá y Uruguay, cuyos PBI per cápita ya son muy superiores al nuestro.

Se está haciendo una pésima costumbre enterarnos de caídas y retrocesos cada vez que se publica un reporte o ranking internacional –ahora la noticia menos mala es saber que estamos estancados–, y aunque a nadie en este gobierno se le ocurre afirmar que el Perú está avanzando, sería recomendable que tampoco cifren sus esperanzas en que el congelamiento de la economía es temporal y que cuando este oscuro periodo termine, todo volverá a ser felicidad, como antes.

Y en este caso particular no se puede culpar al crecimiento poblacional, pues según el INEI solo es de 1.3% anual para el quinquenio 2010-2015. El problema es que el PBI no está creciendo lo suficiente y para empezar a converger hará falta mucho más que grandes inversiones.