Puntos clave

1. Las acciones japonesas parecen baratas, pero hasta no ver avances en los frentes correspondientes al estímulo fiscal y a las reformas estructurales, mantendremos una posición neutra.

2. Cayeron las expectativas del mercado sobre un aumento de las tasas de la Reserva Federal en junio después de la declaración conciliadora del FOMC, mientras que se espera más flexibilización del Banco de Japón (BoJ).

3. Los datos laborales de los EE.UU. podrían confirmar que es probable que la tendencia de la Reserva Federal para aumentar las tasas continúe siendo gradual. Es probable que ocurra un aumento de las tasas más adelante este año.

El mercado bursátil de Japón está entre los mercados con peor desempeño de este año en términos de moneda local. El aumento de las presiones deflacionarias generó inquietudes sobre la efectividad de las medidas de estímulo que tomó el Banco de Japón (BoJ), generando una baja de más del 13% del índice TO PIX.

Últimamente, se ha registrado una baja en las expectativas inflacionarias de las compañías japonesas, en medio del aumento del valor del yen. Las últimas iniciativas de estímulo implementadas por el Banco de Japón (entre las cuales se incluye un programa de flexibilización cuantitativa expandido y un cambio a tasas de interés negativas) no pudieron frenar el aumento del yen e impulsar las expectativas inflacionarias. Esto disminuyó la confianza del mercado en el Banco de Japón y afectó a las acciones japonesas.

Posición neutra para Japón, a la espera de avances en reformasLas acciones japonesas experimentaron flujos de salida récord en abril, según una investigación de BlackRock basada en los flujos de fondos negociados en bolsa (ETF). Nuestra investigación indica que, en apariencia, el reciente respaldo del mercado se debe en gran parte a compras efectuadas por el Banco de Japón, que equivalen a más de 200.000 millones de yenes desde el 11 de abril.

Existen motivos para inclinarse hacia Japón a largo plazo, a pesar de que un yen fuerte signifique bajas en las ganancias corporativas japonesas. El análisis de BlackRock sugiere que hay cada vez más actividad en el mercado japonés a corto plazo; las acciones japonesas parecen baratas (13 veces el valor de las ganancias futuras, aproximadamente) si se comparan con su propio historial y con otros mercados; y los balances generales corporativos de Japón, en conjunto, tienen un riesgo financiero bajo.

Sin embargo, mantenemos una visión neutra del mercado. Consideramos que la política monetaria del primer ministro Shinzo Abe (la primera flecha de su plan económico de "tres flechas") no es suficiente para estimular la economía y el mercado locales. El Banco de Japón todavía tiene argumentos para subir las expectativas inflacionarias, incluido el aumento de la compra de acciones. Además de más flexibilidad por parte del Banco de Japón, ¿qué necesitamos para adoptar una visión más alcista? A corto plazo, esperamos un estímulo fiscal verosímil que apunte a allanar el camino para las reformas estructurales. A largo plazo, queremos ver un progreso concreto en la reforma laboral y en la reducción de la burocracia para las empresas locales.

Resumen de la semana – La Reserva Federal y el Banco de Japón no modificaron las políticas. Cayeron las expectativas del mercado sobre el incremento de las tasas para junio después de una declaración conciliadora de la Reserva Federal. Una perspectiva de inflación más baja del Banco de Japón reforzó las expectativas de más flexibilización.

- Las ganancias desalentadoras del sector tecnológico de los EE. UU. mostraron que el dólar más sólido sigue siendo un obstáculo; y las proyecciones de ganancias provocaron resultados desfavorables para el segundo trimestre.

- La libra esterlina alcanzó el valor más alto en 10 semanas en comparación con el dólar estadunidense, debido a que disminuyó el temor ante la posibilidad de la salida del Reino Unido de la Unión Europea. 

Perspectivas El crecimiento económico de los EE. UU . permanece en un punto óptimo para activos de riesgo como las acciones y los bonos de los mercados emergentes (ME), debido a que es lo suficientemente fuerte como para atenuar los temores de una desaceleración a nivel mundial, pero no tan fuerte como para que la Reserva Federal aumente las tasas en un futuro inmediato. Los datos económicos de esta semana deberían proporcionar más indicios para saber cuánto durará este punto óptimo.

Los datos más importantes de la semana: el informe de empleo de los EE.UU. que se publicará el viernes. Otro mes de incrementos estables y satisfactorios en las nóminas, junto con un alza en la tasa de participación en el mercado laboral, reforzaría la idea de que la tendencia de aumento de las tasas de la Reserva Federal probablemente siga siendo gradual. Vemos que es probable que la Reserva Federal suba las tasas más adelante este año. Otros indicadores que podrían respaldar esta idea: la recuperación sostenida de los sectores industriales de los EE.UU. y China después de la recuperación de marzo, además de datos sólidos de los servicios del Instituto de Gestión de Suministros (ISM).

Por Richard TurnillEstratega Principal de Inversiones Globales de BlackRock