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Odebrecht sigue afectando a mayor grupo bancario de Colombia

Las acciones de Grupo Aval Acciones y Valores SA y una de sus filiales han caído desde que Odebrecht admitió haber participado en uno de los mayores casos de corrupción en la historia corporativa.

Odebrecht

La empresa brasileña cuestiona la validez del contrato de subordinación de derechos y cesión condicionada de derechos subordinados firmado el 29 de abril del 2016 (Foto: Andina).

Una de las empresas de Aval, Corficolombiana, se asoció con Odebrecht en su proyecto más grande en Colombia. (Foto: Andina).

La investigación en Colombia de un esquema de sobornos de la constructora brasileña Odebrecht SA que se extendió por todo el continente, está sembrando un manto de dudas sobre el mayor grupo bancario del país, propiedad de uno de los hombres más ricos de América Latina.

Las acciones de Grupo Aval Acciones y Valores SA y una de sus filiales han caído desde que Odebrecht admitió haber participado en uno de los mayores casos de corrupción en la historia corporativa, desencadenando escándalos en toda América Latina.

Una de las empresas de Aval, Corficolombiana, se asoció con Odebrecht en su proyecto más grande en Colombia: una sección de la autopista conocida como Ruta del Sol, cuyo costo estimado es de US$ 2,500 millones.

Odebrecht pagó millonarios sobornos para adjudicarse el contrato, mientras que Aval ha dicho en repetidas ocasiones que desconocía los pagos ilegales. En diciembre del 2016, Odebrecht admitió haber pagado US$ 788 millones en sobornos en 12 países, incluido Colombia.

La compañía llegó a acuerdos con los gobiernos de República Dominicana, Perú y Panamá, pero la investigación colombiana continúa y está causando inquietud entre los inversionistas.

"Es posible que salga a la luz información que sea perjudicial para nosotros y nuestros intereses durante las investigaciones de corrupción en curso por parte de las autoridades colombianas", dijo Aval en una presentación en Estados Unidos este año.

Acciones rezagadas
Aval, un conjunto de compañías financieras, fue fundado por Luis Carlos Sarmiento, de 85 años, cuyo patrimonio neto estimado de US$ 11,900 millones lo convierte en la séptima persona más rica de América Latina.

Pero las acciones de Aval, que se negocian en Nueva York y Bogotá, prácticamente se han mantenido planas desde que Odebrecht divulgó los sobornos. Mientras tanto, su propio Banco de Bogotá y pares como Banco Davivienda SA y Bancolombia SA, registran alzas de hasta dos dígitos. Las acciones de la filial Corficolombiana han caído un 32%.

Todas las noticias relacionadas con estas investigaciones de Odebrecht, sin duda, continuarán generando incertidumbre y veremos que se traducirán en lo que hemos observado en los últimos uno o dos años en términos de negociación de acciones, dijo José Germán Cristancho, gerente de investigaciones económicas y estrategia de Corredores Davivienda, una firma de corretaje de Bogotá propiedad del banco rival.

La acción se ha visto afectada por la preocupación de que el escándalo Odebrecht se extienda a su socio. "Eso es lo que ’el mercado’ parece creer, sobre la base del bajo rendimiento de la acción frente a sus pares", dijo Andrés Soto, responsable de análisis de valores para la región andina de Santander Investment.

Durante años, la máquina de sobornos de Odebrecht operó en América Latina, repartiendo pagos a políticos y funcionarios gubernamentales que ayudaron a la empresa a obtener contratos para construir plantas de energía, carreteras, aeropuertos, represas y otras obras públicas.

Crearon falsas empresas de consultoría, construcción e ingeniería que cobraban facturas por trabajos que nunca se realizaron. El dinero que se canalizaba a través de esas empresas se destinaba al pago de sobornos.

La fórmula de Odebrecht colapsó en diciembre del 2016 y llegó a acuerdos con las autoridades estadounidenses, brasileñas y suizas, en lo que el Departamento de Justicia de EE.UU. describió como el "mayor caso de soborno extranjero en la historia".

En Colombia, una investigación que comenzó ese año reveló que Odebrecht pagó al menos US$ 32.5 millones en sobornos para obtener seis contratos públicos y transacciones financieras relacionadas entre 2009 y 2014. Ruta del Sol fue uno de los más importantes.

Asociación desafortunada
Se formó un consorcio de empresas, llamado Concesionaria Ruta del Sol II, para construir la segunda sección de la carretera. Odebrecht poseía alrededor del 62%, Corficolombiana cerca del 33% y el resto pertenecía a una empresa constructora local.

El contrato, que fue suspendido después del escándalo de soborno, ahora es objeto de arbitraje en un tribunal de Bogotá para determinar la compensación de las empresas por su trabajo.

Según correos electrónicos enviados al tribunal a los que Bloomberg News tuvo acceso, Odebrecht realizó pagos desde cuentas de Ruta del Sol II a contratistas que llamaron la atención del controller de Corficolombiana en el proyecto, Jorge Enrique Pizano, a mediados de 2015. Pizano cuestionó a Odebrecht por los pagos porque no se ajustaban a las normas de auditoría.

Se desconoce si esos pagos fueron parte del esquema ilícito de Odebrecht, pero los fiscales colombianos descubrieron más tarde que el dinero de los sobornos había sido canalizado a través de al menos dos de los contratistas.

La jefa de relaciones con inversionistas de Aval, Tatiana Uribe, dijo en una declaración a Bloomberg News, que en ese momento la compañía "no tenia conocimiento de que Odebrecht fuera corrupto".

Pacto de no agresión
Corficolombiana presionó a Odebrecht para que explicara los contratos. Cuando no pudo hacerlo, Odebrecht aceptó devolver el monto cuestionado --alrededor de US$11 millones-- a la asociación que estaba construyendo la carretera, dijo Uribe.

A cambio, Corficolombiana acordó no demandar a Odebrecht por los pagos. Ese acuerdo fue publicado el mes pasado por la revista de noticias más influyente de Colombia, Semana.

El fiscal Daniel Hernández, quien encabeza la investigación criminal, dijo en una entrevista que los fiscales no tienen evidencia de que otros ejecutivos de Corficolombiana u otras firmas colombianas estuvieran involucradas en la trama de Odebrecht.

Aun así, un manto de dudas envuelve a Aval y su filial. Las acciones de Corficolombiana son baratas, pero "tendríamos que tener una resolución a todo esto para que uno piense que el valor de la acción podría recuperarse", dijo Cristancho de Corredores Davivienda.

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