El ensayo RECOVERY fue el primero en mostrar que la dexametasona, un esteroide que, como la azitromicina, es barato y está ampliamente disponible, podría salvar la vida de personas con COVID-19 en estado grave. (Foto: REUTERS/Lucy Nicholson)
El ensayo RECOVERY fue el primero en mostrar que la dexametasona, un esteroide que, como la azitromicina, es barato y está ampliamente disponible, podría salvar la vida de personas con COVID-19 en estado grave. (Foto: REUTERS/Lucy Nicholson)

Un ensayo clínico del antibiótico azitromicina ampliamente utilizado en pacientes con hospitalizados no encontró pruebas convincentes de beneficio, lo que llevó a los médicos a anunciar que habían puesto fin a la prueba.

“Nuestros resultados muestran muy claramente que para los pacientes hospitalizados con , la azitromicina no es un tratamiento efectivo”, dijo Peter Horby, investigador colíder del ensayo RECOVERY de Reino Unido, que explora una gama de medicamentos para determinar su potencial para tratar la enfermedad pandémica.

Horby sostuvo que si bien los resultados de la azitromicina son “decepcionantes”, proporcionarían una guía para los médicos de todo el mundo que atienden a pacientes infectados con SARS-CoV-2.

El ensayo RECOVERY fue el primero en mostrar que la dexametasona, un esteroide que, como la azitromicina, es barato y está ampliamente disponible, podría salvar la vida de personas con en estado grave. También probó que el medicamento contra la malaria hidroxicloroquina no es beneficioso para el tratamiento de esta enfermedad.

En el grupo del ensayo, a 2,582 pacientes se le administró azitromicina frente a 5,182 personas que recibieron la atención habitual. El análisis preliminar no mostró diferencias significativas en las tasas de muerte después de 28 días, que fueron del 19% en ambos grupos.

Tampoco hubo evidencia de efectos beneficiosos sobre el riesgo de que los pacientes necesitaran ventilación mecánica o respecto al tiempo que debían permanecer en el hospital. Los datos aún no han sido revisados por pares, pero se publicaron en línea en el sitio web medRxiv.

Dada la falta de beneficios, los expertos del comité directivo que supervisa el ensayo acordaron que debería cerrarse el 27 de noviembre, dijo Horby en un comunicado.