A los inversores también les preocupa que la insistencia de Musk en adquirir Twitter, por US$ 44,000 millones, le esté distrayendo.
A los inversores también les preocupa que la insistencia de Musk en adquirir Twitter, por US$ 44,000 millones, le esté distrayendo.

El jueves se conoció que quería recortar uno de cada diez puestos de trabajo en , sin embargo, el viernes tuvo que rectificarse y aclarar que se refería a los puestos de trabajo de oficina. Pero es posible que algunos ya estén mirando la puerta de salida.

La intención del presidente ejecutivo de Tesla, transmitidas en un correo electrónico interno visto por Reuters, tienen su origen en lo que describió como su “un muy mal presentimiento” sobre la economía estadounidense.

Algunos de los casi 100,000 empleados del fabricante de autos eléctricos podrían estar ya considerando sus opciones después de que Musk les dio un ultimátum para volver a la oficina la semana pasada.

En un correo electrónico enviado al personal el martes de la semana pasada por la noche, Musk amenazó con despedir a cualquiera que no trabaje en la oficina 40 horas a la semana, un fuerte contraste con la flexibilidad que ofrecen las grandes empresas tecnológicas que compiten por la misma reserva de talento.

El ocaso de la oficina, además de una fuerte caída del precio de las acciones de Tesla este año -en parte por la costosa persecución de Twitter por parte de Musk- y su alineamiento público con el partido republicano son una mezcla tóxica para algunos empleados.

“Tesla está poniendo en marcha su propia Gran Dimisión local”, dijo el profesor de economía de la Universidad de Stanford, Nicholas Bloom, quien predijo que el 60% de los empleados volvería a la oficina a tiempo completo, alrededor del 10% renunciaría y cerca del 30% buscaría otro trabajo.

Tesla no respondió inmediatamente a una solicitud de comentarios.

Algunas empresas tecnológicas, al percibir una oportunidad, se apresuraron a lanzarse.

Scott Farquhar, el tercer hombre más rico de Australia y cofundador del fabricante de software Atlassian, tuiteó sobre los planes de expansión y flexibilidad. “¿Algún empleado de Tesla está interesado?”, añadió.

Tras la pandemia del COVID-19, cada vez más trabajadores tecnológicos, acostumbrados a trabajar desde casa o con políticas híbridas, se niegan a volver a la oficina a tiempo completo.

Un antiguo ingeniero de Tesla dijo que recientemente aceptó un trabajo en Alphabet debido a la falta de equilibrio entre la vida laboral y la personal, incluida la presión para acudir a la oficina durante la pandemia.

En Google, sólo tiene que acudir a la oficina tres veces a la semana, y algunos de los miembros de su equipo trabajan a distancia, dijo. Sus amigos que trabajan desde casa “no son menos productivos, sino significativamente más felices”, subrayó.

Otro antiguo ingeniero de Tesla dijo que se vio presionado para trabajar en la oficina durante la pandemia del 2020 y que tuvo COVID dos veces, antes de cambiarse a Apple.

Mayor compensación en acciones

Además de la amenaza de los despidos y la intimidación a volver a la oficina, los ingenieros de Tesla están viendo una caída de su compensación basada en acciones. Tesla se enfrenta a algunos de los mismos problemas que complican a otras empresas, como los confinamientos en China.

Pero a los inversores también les preocupa que la insistencia de Musk en adquirir Twitter, por US$ 44,000 millones, le esté distrayendo, a pesar de que Musk afirma que le dedica relativamente poco tiempo.

Las acciones de Tesla cayeron un 9% el viernes después de que Reuters publicó el plan de recorte de personal y de que Twitter dijo que la adquisición de Musk había pasado la revisión antimonopolio de Estados Unidos.

Las acciones ya habían bajado cerca de un 30% desde que Musk anunció la compra de acciones a principios de abril, casi el doble que el índice Nasdaq.

“Si esto se mantiene, tendrán absolutamente un problema de retención. Están ocurriendo dos cosas. Tienes a Elon Musk diciendo cosas que son controvertidas y que no gustan a todo el mundo. Y tienes el precio de las acciones recibiendo un gran golpe”, señaló Michael Solomon, fundador del servicio de asesoramiento de negociación de compensación 10x Ascend.

Las opciones de compra de acciones constituyen una parte más importante de la remuneración de los ejecutivos de Tesla que la de sus pares, informó la empresa en su declaración de valores de este año. Cuando las acciones no suben, esa parte de la compensación puede carecer de valor.

Los empleados de Tesla obtienen bonificaciones anuales en forma de acciones y, por lo general, reciben salarios en efectivo más bajos que sus compañeros de las grandes empresas tecnológicas, según datos de antiguos y actuales empleados y otros facilitados a Reuters por los sitios de empleo Blind y Glassdoor.

Tatiana Becker, que dirige NIAH Recruiting, una empresa de contratación de personal para startups, realizó recientemente una campaña de marketing por correo electrónico dirigida a los empleados de Tesla y recibió respuestas del 14%, frente a una tasa máxima normal de 10%.

La marca Musk

No cabe duda de que la descarada personalidad de Musk ha ayudado a construir la marca Tesla, le ha permitido expandirse sin necesidad de marketing y ha dado a muchos empleados un sentido de misión ligado al hombre y a sus objetivos climáticos.

Las largas horas y las condiciones de trabajo poco razonables son la norma para algunos, indicó un antiguo ingeniero de Tesla: “Es la forma en que estamos programados”.

Y otras empresas tecnológicas están recortando puestos de trabajo o ralentizando o pausando la contratación por la débil demanda, lo que podría frenar la voluntad de algunos empleados de Tesla de abandonar el barco.

Pero la reciente adopción por parte de Musk de una nueva identidad política partidista resulta desagradable para algunos empleados, especialmente los trabajadores tecnológicos liberales de Silicon Valley.

“Es un tipo muy polarizador. O lo amas o lo odias”, señaló Will Hunsinger, director general de la empresa de contratación Riviera Partners.

“Algunas personas son grandes fans y harían cualquier cosa por trabajar en una de sus empresas. Y otros dirán que no están de acuerdo con su forma de dirigirla”.

El multimillonario ha aprovechado su gran número de seguidores en Twitter para atacar a los legisladores demócratas, ha utilizado su apuesta por la plataforma de redes sociales para defender la libertad de expresión, incluida la promesa de restaurar la cuenta del expresidente Donald Trump, y ha dicho que votará a los republicanos.

“Hay personas para las que esto es muy desagradable. Son personas que tienen muchas opciones de empleo”, comentó el reclutador Solomon.

Muchos empleados de Tesla esperarán a que las acciones se recuperen, reveló un exdirectivo de Tesla, que describió los premios en acciones como “esposas de oro” que impiden que el personal se vaya.

“Pero si creen que el precio de las acciones de Tesla seguirá siendo bajo, entonces es más probable que se vayan: su gran prima ya no es tan grande”, opinó.

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