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Estuvo en Trump Tower, dice no ser espía y presentó una demanda

Rinat Akhmetshin ha presentado una demanda en un tribunal federal de Washington alegando que fue difamado por el administrador de fondos Bill Browder, un crítico acérrimo de Vladimir Putin.

Trump Tower

Trump Tower

Trump Tower. (Foto: Bloomberg)

El lobista de origen ruso Rinat Akhmetshin admite que estuvo en la infame reunión de la Trump Tower. Pero se ha ofendido porque un destacado opositor del Kremlin lo ha llamado espía, y ahora lanzó un desafío: que lo demuestre.

Akhmetshin ha presentado una demanda en un tribunal federal de Washington alegando que fue difamado por el administrador de fondos Bill Browder, un crítico acérrimo de Vladimir Putin. Browder tildó a Akhmetshin de "espía" después de que se conoció que asistió a la reunión en Trump Tower.

Akhmetshin dice en su demanda que él no es un "espía o agente de inteligencia" y que nunca lo ha sido, y esencialmente está desafiando a Browder a respaldar sus palabras. A menos que se desestime la demanda por otros motivos, es posible que Browder tenga que demostrar que tenía una base sólida para decir que Akhmetshin estaba en la nómina del Gobierno ruso o soviético.

El caso plantea un riesgo para ambas partes. Es probable que Browder use el proceso de descubrimiento de evidencia para buscar información perjudicial para Akhmetshin, pero su propia credibilidad podría verse afectada si no logra encontrar nada. Para Akhmetshin, la demanda podría salvar una reputación dañada por el fulminante escrutinio de la prensa durante los 12 últimos meses... o dañarla aún más.

‘Difamación’
"Acusar a alguien de ser un espía de un país extranjero, especialmente a un cabildero de Washington, si es falso, constituye difamación", dijo Louis Ciavarra, jefe de litigios de Bowditch & Dewey LLP en Boston, que no participa de la causa.

Sin embargo, Browder solo debe demostrar que su afirmación probablemente era cierta, "no necesita un documento donde Putin nombre a este tipo como integrante del GRU", agregó Ciavarra, refiriéndose a la agencia de inteligencia militar de Rusia.

Akhmetshin, de 50 años, se rehusó a hacer comentarios. En testimonio ante el Senado estadounidense, dijo que una vez fue sargento en una unidad de apoyo al departamento de contrainteligencia del Ejército soviético, pero nunca trabajó en un sector de inteligencia o contrainteligencia para el Gobierno soviético o ruso.

Browder, de 54 años, que vive en Londres, dijo que aún no se le ha entregado la denuncia. Señaló que las demandas de sus adversarios son una táctica familiar. Su firma, Hermitage Capital Management, fue una vez la mayor titular extranjera de acciones rusas antes de ser expulsada de Rusia en 2005 por exponer lo que según afirmó era fraude por parte de funcionarios rusos y del crimen organizado.

Después de que su contador, Sergei Magnitsky, muriera en una prisión rusa en 2009, Browder ayudó a diseñar las sanciones de Estados Unidos conocidas como la Ley Magnitsky.

"Esto me parece otro capítulo en la larga serie de hostigamientos del Gobierno ruso y las personas cercanas al Gobierno ruso", dijo en una llamada telefónica. No quiso hacer más comentarios.

La demanda por US$ 1 millón enfrenta a un ciudadano estadounidense nacido en Rusia (Akhmetshin) contra un expatriado nacido en Estados Unidos (Browder) que ha renunciado a su ciudadanía. Akhmetshin afirma que la falsa acusación de Browder de que él era un espía dañó su reputación, destruyó su negocio e incluso hizo que recibiera amenazas de muerte.

Mientras que otros han descrito a Akhmetshin como un exoficial de contrainteligencia, algo que Browder puede plantear en su defensa, la demanda se centra en la afirmación específica de que Akhmetshin era espía, lo que se considera un crimen.

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