| Con la presión de los demócratas en el Senado, el Congreso de Estados Unidos está cada vez más cerca de provocar un cierre parcial del Gobierno federal, ante la falta de consenso entre los dos partidos para lograr una ley presupuestaria que impida que los fondos expiren en la media noche del viernes.

Según indicaron fuentes de la Cámara Alta, los demócratas del Senado dicen contar con los votos suficientes para bloquear la propuesta presupuestaria republicana que se negocia en la Cámara Baja, habida cuenta de que no incluyen sus principales demandas, como una solución definitiva para los jóvenes indocumentados conocidos como "soñadores".

Las negociaciones sobre el acuerdo migratorio, que rozaban el éxito la semana pasada, saltaron por los aires tras una reunión con el presidente Donald Trump, aumentando la tensión entre demócratas y republicanos.

Aquel acuerdo bipartidista, que fue presentado de igual forma por el grupo de los seis senadores que lo conforman, en principio cumple con los requisitos planteados por el multimillonario, entre los que se encuentra una solución para los "soñadores", más inversión en seguridad fronteriza, el fin de la "lotería de visados" y no promover "la inmigración en cadena" mediante reagrupación familiar.

El texto de la Cámara Baja que rechazan los demócratas del Senado financiaría el Gobierno hasta el 16 de febrero, incluyendo una extensión de seis años de los fondos para el Programa de Seguro Médico para niños (CHIP, por sus siglas en inglés).

Esa, una de las demandas de los republicanos más moderados y también de los demócratas, aleja los votos de los ultraconservadores, aunque para convencer a estos últimos también se introdujeron recortes para los aportes a la ley de salud implementada por el expresidente Barack Obama.

Los senadores demócratas han aumentado la presión sobre los republicanos y la Casa Blanca para aprobar un acuerdo migratorio bipartidista junto a los presupuestos que incluya un camino a la ciudadanía para los 800,000 jóvenes indocumentados conocidos como "soñadores", cuyo alivio de la deportación expira en marzo por orden de Trump.