(Foto: Bloomberg)
(Foto: Bloomberg)

Antes de levantar las restricciones para contener la de impuestas desde marzo ens, los expertos repiten que es necesario detectar masivamente la enfermedad para poder controlar un posible resurgimiento y reaccionar con la rapidez necesaria.

“Nuestro sistema de pruebas es excelente”, dijo el presidente el martes.

El líder de la oposición demócrata en el Senado, Chuck Schumer, lo contradijo: "La capacidad de testeo en el país es peligrosamente insuficiente".

A continuación, los detalles de las pruebas de detección del coronavirus en el país, que el miércoles registraba más de 600,000 casos confirmados y 27,000 muertos por Covid-19.

Las cifras

Estados Unidos han realizado 3.1 millones de pruebas hasta la fecha, según Covid Tracking Project. El número comenzó a incrementarse a fines de marzo, y actualmente está aumentando en alrededor de un millón por semana.

En números absolutos, la cifra resulta superior a la de cualquier otro país. Los italianos han hecho alrededor de un millón de pruebas y Corea del Sur ha evaluado unos 500,000 casos, según el sitio Our World in Data, que recopila datos a nivel global, con la advertencia de que las estadísticas a menudo son incompletas e inexactas.

Las diferencias están en que algunas cifras se refieren al número de pruebas y otras al número de casos, dado que una persona puede someterse al análisis varias veces o con dos muestras cada vez. En Estados Unidos, esto varía en cada estado.

Y la visión cambia en relación al conjunto de la población: Estados Unidos tiene 329 millones de habitantes.

En Italia y Corea del Sur se evaluó proporcionalmente a más personas: alrededor de 18 y 10 testeos cada 1,000 habitantes, respectivamente.

En Estados Unidos, hubo 9 evaluaciones por cada 1,000 habitantes. En Islandia, un pequeño país con una población de 364,000 personas, se hicieron 100 pruebas cada 1,000 habitantes, cubriendo a un 10% de la población.

Capacidad

Hasta fines de febrero, las pruebas se centralizaron en Atlanta, en la sede de los que habían desarrollado su propio test de diagnóstico. Pero falló en la producción de pruebas destinadas a laboratorios públicos en los estados.

El 29 de febrero, el gobierno federal autorizó a laboratorios privados a realizar sus propias pruebas. Pero estos actores, cuyo mayores representantes son los grupos LabCorps y Quest, han tenido baja capacidad durante semanas, lo que ha creado una congestión.

A principios de abril, un funcionario de un hospital en Virginia dijo que esperaba entre 5 y 7 días para recibir los resultados.

Esos retrasos se han superado, anunció el miércoles la Asociación Estadounidense de Laboratorios Clínicos. Incluso, señaló, hay "considerable capacidad no utilizada".

Las pruebas rápidas también han llegado al mercado, con la utilización de máquinas que ya están ampliamente presentes en clínicas y consultorios médicos: la de Abbott -ID NOW- ofrece un resultado en quince minutos.

Un problema adicional es que en muchos lugares, por ejemplo, en Washington DC, las personas no pueden ir a realizarse las pruebas. Para hacerlo, deben tener síntomas y consultar a un médico, aun cuando se sabe que existe un número significativo de asintomáticos.

Costos

Se supone que las pruebas son gratuitas, gracias a una ley aprobada por el Congreso el 18 de marzo.

Pruebas con una gota de sangre

Las pruebas descriptas indican si una persona está actualmente infectada o no. Pero la clave para el levantamiento de las medidas de confinamiento será saber quiénes, en el pasado, han estado infectados y son potencialmente inmunes a un nuevo contagio.

Para descubrirlo, existe otro tipo de prueba más simple, a partir de una gota de sangre: pruebas de serología, que buscan anticuerpos. Estos son una suerte de memoria del sistema inmune, que aparece después de una infección.

Las autoridades quieren desarrollar estas pruebas con la esperanza de ayudar a determinar quién puede regresar a trabajar de manera segura.

Pero aún no están ampliamente disponibles. Y su calidad es variable, algo agravado por el hecho de que la agencia farmacéutica estadounidense, la FDA, después de los retrasos, autorizó a la industria a producir y distribuir pruebas sin aprobación.

El gigante médico Abbott anunció el miércoles que enviará un millón de estas pruebas, y alcanzará un total de cuatro millones a fines de abril.