Módulos Temas Día

Con amigos como Trump, mejor buscar nuevos

Donald Trump ya impuso aranceles al acero europeo y amenaza con hacer lo mismo con muchos otros productos, incluidos los automóviles. Así que no es de extrañar que los líderes de Europa se estén volcando hacia el este en busca de nuevos aliados.

"Tenemos una tremenda capacidad de castigo que no queremos usar" sostuvo Trump. (Foto: Reuters)

"Tenemos una tremenda capacidad de castigo que no queremos usar" sostuvo Trump. (Foto: Reuters)

"Tenemos una tremenda capacidad de castigo que no queremos usar" sostuvo Trump. (Foto: Reuters)

Con amigos como estos, es mejor buscar nuevos.

Donald Trump llamó a la UE un "enemigo" y aconsejó a la primera ministra británica, Theresa May, que demande al resto del bloque por el Brexit. El presidente estadounidense ya impuso aranceles al acero europeo y amenaza con hacer lo mismo con muchos otros productos, incluidos los automóviles. Así que no es de extrañar que los líderes de Europa se estén volcando hacia el este en busca de nuevos aliados.

Esta semana, la UE firmó un acuerdo comercial emblemático con Japón, conocido como JEFTA, que facilitará a los productores europeos de alimentos vender sus productos en Japón mientras que abrirá más los mercados europeos a los fabricantes de automóviles japoneses.

También hubo un nuevo acercamiento con Pekín. Por primera vez desde el 2015, la cumbre anual UE-China finalizó con una declaración conjunta, además de un escaso progreso hacia un tratado de inversión bilateral.

Los dos eventos, por supuesto, difícilmente son comparables. El acuerdo entre la UE y Japón es uno de los pactos comerciales más importantes de la historia. Los dos bloques económicos han disfrutado de relaciones políticas sólidas durante años y comparten posiciones similares en cuanto al comercio.

Por el contrario, la UE y China están en desacuerdo sobre varios temas importantes, como la compra de participaciones por parte de China en empresas europeas de alta tecnología y los enormes subsidios públicos que disfrutan las empresas estatales chinas.

Esa es una razón por la cual Bruselas se ha opuesto a clasificar a China como una "economía de mercado" en la Organización Mundial del Comercio. El comercio entre China y la UE ha aumentado considerablemente en las últimas dos décadas, pero estamos lejos de algún nuevo acuerdo comercial o de inversión significativo.

Sin embargo, incluso los pequeños pasos son significativos en las relaciones entre potencias, y esta semana nos dice algo importante sobre Europa. A pesar de todas las diferencias entre la UE y China, el enfoque nocivo de Trump alentará la reparación de los puentes entre los adversarios.

El resultado más amistoso de la cumbre UE-China es una demostración de esto. Para Japón y la UE, la motivación es aún más clara. Ambos habían negociado, o estaban en proceso de negociación, de un acuerdo comercial con EE.UU. bajo la administración de Obama antes de que Trump decidiera frustrar ambos pactos.

Por supuesto, no hay certeza de que algún "Giro hacia Asia" de la UE tenga realmente éxito. El surgimiento de gobiernos antisistema, por ejemplo en Italia, está empujando a la UE en una dirección más proteccionista.

El Movimiento 5 Estrellas de Italia quiere que el país no ratifique un acuerdo comercial con Canadá, a pesar de que, por el momento, ha dado su aprobación al acuerdo con Japón. El riesgo es que los populistas al estilo de Trump se opongan a relaciones comerciales y de inversión más estrechas, especialmente con una China expansionista.

Pero el doloroso progreso de la salida de Gran Bretaña de Europa muestra los límites de la simplicidad nacionalista en el comercio. Antes del referéndum, los partidarios de la campaña "Leave" a favor del brexit, sostenían que una gran ventaja de abandonar la UE sería la libertad de buscar acuerdos comerciales más favorables en todo el mundo.

Sin embargo, la ironía del acuerdo Japón-UE es que Gran Bretaña terminará obligada a replicar los mismos términos para mantener feliz a Tokio, algo que se esforzará por hacer dada la importancia de Nissan y Honda para la economía del Reino Unido. Y hasta ahí llegó la libertad.

Todavía estamos lejos de un realineamiento de las alianzas que han dominado la era posterior a la Segunda Guerra Mundial. El brexit aún podría no ocurrir, o suceder de una manera muy diluida. EE.UU. podría volver al multilateralismo si un nuevo presidente reemplaza a Trump.

Pero la UE tiene razón en dispersar sus riesgos. Por extraordinario que parezca, Asia parece ser una apuesta más segura que EE.UU. en la actualidad.

Por Ferdinando Giugliano

Leer comentarios ( )

Ir a portada