Los compañías aseguradoras de salud acordaron con el Gobierno estadounidense cubrir el tratamiento por coronavirus y renunciar al copago de las pruebas para detectarlo, según comunicó este el vicepresidente Mike Pence durante una reunión privada con los ejecutivos de seguros privados.

Las empresas también se han comprometido a cubrir la asistencia médica vía telefónica, en el caso de los pacientes no tengan que salir de casa.

Pence sostuvo que se pretende animar a la población a someterse a las pruebas pertinentes para detectar el COVID-19.

Antes del anuncio del Gobierno de Donald Trump, algunas aseguradoras ya habían anunciado que no cobrarían copago por los exámenes médicos relativos al coronavirus, pero el anuncio de Pence abarca un mayor número de empresas, que se comprometerían también a acabar con las “facturas sorpresa”.

“Me complace informar que, como usted solicitó, señor presidente, todas las compañías de seguros (que están) aquí […] han acordado renunciar a todos los copagos en las pruebas de coronavirus y extender la cobertura para el tratamiento de la enfermedad en todos sus planes de beneficios“, dijo Pence, sentado junto al presidente Donald Trump.

Los directores de aseguradoras privadas reunidos en la Casa Blanca representan a unos 240 millones de asegurados estadounidenses. Entre ellas, se incluyen UnitedHealth Group, Anthem, Cigna, Humana, Aetna y la asociación Blue Cross Blue Shield.