Cómo el capitán Jack Sparrow y Tim Levy ayudaron a reducir los impuestos de los banqueros

Por ser alguien que invirtió casi US$ 10,000 millones del dinero de sus clientes en películas, Tim Levy no muestra mucho entusiasmo por el mundo del espectáculo.

(Bloomberg) Ningún objeto relacionado con el cine recibe a quienes llegan a sus oficinas del barrio londinense de Mayfair. Algunas de las películas que financió fueron un “bodrio”, dijo Levy. A otras les cuesta recordarlas.

Para Levy, de 45 años, el cine ofrece algo que puede venderles a su banquero, su operador de fondo de cobertura y sus clientes del mundo del deporte: reducciones legales de impuestos.

Ahora el gobierno del Reino Unido dice que se ha abusado de las normas… y exige que se devuelva parte del dinero. Una serie de enérgicas medidas referidas a incentivos fiscales originalmente concebidos para dar apoyo al cine británico han hecho que a decenas de miles de personas les llegaran pedidos de pago, dicen las autoridades impositivas. Levy asegura no haber violado ninguna ley.

“Los impuestos no tienen nada que ver con la moral”, dijo Levy, que nació en Jamaica, con un acento que refleja sus años en un internado británico. “Soy empresario. Trataba de organizar una empresa”. Habló desde mayo hasta este mes en una serie de entrevistas cara a cara y telefónicas y en correos electrónicos.

La firma de inversión de Levy, Future Capital Partners Ltd., empleó el apalancamiento y técnicas contables para que operaciones de distribución de películas pagaran menos impuestos. La firma realizó transacciones con Walt Disney, entre ellas dos para otros tantos filmes de la serie “Piratas del Caribe”, que hicieron de la compañía una de las más grandes de un sector que explotó después de aprobada una desgravación fiscal para las industrias creativas en 1997.

Presentación de demandas
Muchas de esas operaciones no hicieron demasiado para ayudar a los realizadores británicos, se realizaron sobre todo con el fin de ahorrar en impuestos, no cumplieron con el objetivo que buscaba el parlamento y no deberían haber justificado deducciones, según la Oficina de Ingresos y Aduana de Su Majestad, o HMRC, la versión británica del Servicio de Impuestos Internos de los Estados Unidos.

El organismo británico presentó demandas contra los inversores en por lo menos una docena de sociedades creadas por Future Capital, declaró Levy ante una comisión del parlamento en diciembre de 2012. Esas demandas eran parte de una campaña más amplia del organismo para luchar contra la evasión impositiva.

“El tipo de arreglos impositivos que promovía esta firma son indicio de un patrón de comportamiento que debe pasar a la historia”, dijo Toby Quantrill, asesor económico de Christian Aid, una organización solidaria, y ex consultor del grupo de investigación de la Tax Justice Network. Evadir impuestos indigna al público, traslada la carga a otros y pone en peligro los servicios públicos, expresó en un correo electrónico.

Entre los cientos de integrantes de esas sociedades, de acuerdo con las presentaciones públicas, figuraban Sir Alex Ferguson, uno de los entrenadores del fútbol inglés más condecorados; Piero Novelli, presidente mundial de fusiones y adquisiciones de UBS AG; y Eirik Winter, responsable de banca empresarial y de inversión de Citigroup Inc. para la región nórdica.

Los tres se negaron a efectuar declaraciones o no respondieron los pedidos de comentarios.

Pago adelantado
La presión del gobierno con respecto a las deducciones impositivas llegó a su pico máximo en julio. En ese momento, entraron en vigencia nuevas normas que exigían que todo aquel que fuera parte de estructuras de reducción de impuestos cuestionadas por la HMRC debía pagar la cuenta por adelantado, aun cuando hubiera un proceso judicial en marcha y el monto pendiente datara de años atrás.

Unas 43,000 personas que invirtieron en una serie de instrumentos podrían recibir notificaciones de pago para fines de 2016, dijo la HMRC en un informe publicado en julio. Levy, que dice haber invertido parte de su propio dinero en fondos de Future Capital, no accedió a revelar si las autoridades impositivas se habían comunicado con él.

“Esto cambia las reglas del juego de manera significativa para las personas que utilizaron estrategias para evadir impuestos”, señaló Nick Skerrett, abogado de impuestos londinense de Simmons Simmons LLP que no tiene relación con las operaciones de financiamiento de películas. “Si no pueden pagar, podrían quebrar”.

La evasión de impuestos por parte de las empresas y los particulares les cuesta a las economías europeas 1 billón de euros anuales, calcula la Unión Europea. Gran parte de ese monto es legal, o al menos no es claramente ilegal, y los gobiernos dedican mucho tiempo a tratar de cerrar los resquicios legales que aprovechan los promotores como Levy.

Ingresos por comisiones
Future Capital ganó unos 80 millones de libras de honorarios en 2007. Levy aseguró que por lo menos la mitad de ese dinero se destinó a pagar abogados, asesores y especialistas. Ese fue el mejor año de la compañía y Levy, según dijo, se asignó una bonificación de 5 millones de libras.

También fue el principio del fin para Future Capital. Ese año el gobierno británico reemplazó las deducciones impositivas existentes para el cine por normas mucho más restrictivas. La HMRC también actuó de manera mucho más enérgica para impugnar los acuerdos cinematográficos.

Las viejas disposiciones impositivas “fueron objeto de abusos por parte de algunas personas que buscaban obtener una gran deducción impositiva personal a cambio de un pequeño desembolso”, señaló el portavoz de la HMRC, Michel Rubini, en una declaración. El nuevo régimen ha logrado atraer inversiones y fue bien recibido por los cineastas, agregó.

Películas no británicas
El organismo impositivo llevó a cabo investigaciones sobre 127 operaciones de Future Capital, incluida la fundación de una entidad llamada Eclipse Film Partners No. 35 LLP en California, a través de la cual captó 840 millones de libras, informó Levy a los legisladores británicos en la audiencia de 2012 con la comisión parlamentaria.

Si bien la HMRC no basó su caso contra Eclipse 35 en el hecho de que las películas que financió eran estadounidenses, el hecho no les cayó bien a los miembros del parlamento presentes en la audiencia.
“El propósito que se buscaba era invertir en la producción de películas en Gran Bretaña”, dijo la presidenta de la Comisión de Cuentas Públicas, Margaret Hodge. “Esto es una locura”.

En 2009, la HMRC dictaminó que Eclipse 35 no era una empresa legítima y que no debía recibir exenciones, de acuerdo con un fallo del 20 de diciembre de 2013 emitido por un tribunal impositivo especial que rechazó el pedido de la sociedad de revocar esa sentencia.

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