Los asientos del restaurante son los de un avión y hasta la comida es la misma que se sirve a bordo durante los vuelos de la compañía. Además, los camareros llevan un uniforme idéntico al que usa la tripulación de cabina de Thai Airways y las mesas están hechas con motores antiguos y ventanas de fuselaje, según .

El restaurante se encuentra en las oficinas centrales de la compañía aérea, al norte de la ciudad de Bangkok, y en sus primeros días está siendo todo un éxito. Y es que parece que son muchas las personas que echan de menos viajar en este tiempo de pandemia.

La compañía Thai Airways ha tenido una idea original para aliviar sus pérdidas económicas derivadas de la pandemia del coronavirus y ayudar a aquellos que echan de menos volar: ha abierto un restaurante temático que simula ser un avión.

Los clientes son recibidos por la tripulación de cabina como si fueran a embarcar realmente en un avión.

Una vez dentro pueden sentirse como si fueran a volar. De hecho, los asientos son los de un avión.

Las mesas están fabricadas con motores antiguos de avión y con ventanas de fuselaje.

Los clientes también deben usar mascarillas y pantallas protectoras para evitar contagios en este avión particular, aunque lógicamente pueden quitárselas para comer.

La comida también es especial en este restaurante. Y es que es la misma que Thai Airways sirve en sus vuelos comerciales.

Además, los platos son servidos con fiambreras y cubiertos de plástico, como si fuera un avión real.

El personal del restaurante utiliza el mismo uniforme que lleva la tripulación de cabina de Thai Airways.

Entre los platos que se pueden degustar a un precio más o menos módico hay espaguetis, filetes de ternera o tartas de queso con mango.

En sus primeros días tras su inauguración, el restaurante ha tenido un gran éxito con una afluencia masiva de clientes.

Y eso que la comida de las compañías aéreas no destaca precisamente por su gran sabor.

Sin embargo, parece que son muchas las personas que echan de menos volar en esta época de pandemia.

El local se encuentra situado en las oficinas centrales de Thai Airways, al norte de la ciudad de Bangkok.

Thai Airways ha abierto este restaurante en un momento muy difícil tras acumular pérdidas desde hace años. Solo por la pandemia perdió 763 millones de euros. La compañía se encuentra sometida a un plan de reestructuración para salvarse de la quiebra.

Con esta idea espera aliviar al menos en parte su delicada situación y amortiguar el golpe económico derivado de la pandemia.