VIAJES

Fiestas Patrias: Viñac y sus coloridos paisajes dentro de Lima

Fiestas Patrias: Viñac y sus coloridos paisajes dentro de Lima
Redacción ContentLab
Viernes 12 de julio del 2019

Aunque parezca increíble, a solo cinco horas de la ciudad de Lima es posible encontrarse con el silencio y la magia de los pueblos serranos. Lugares que parecen detenidos en el tiempo. Que lucen casitas de adobe y senderos de herradura, por donde pobladores de pies macizos caminan arreando a su ganado. Sitios que despiertan antes del amanecer, que se alimentan de la generosidad de la tierra y que descansan con el sonido del río rozando las piedras.

Así es Santiago de Viñac, uno de los distritos de la provincia limeña de Yauyos, que, por estar suspendido en las montañas es un mirador natural con vista gloriosa. Un rincón que parece extraído de una postal. Alejado del bullicio de la urbe, repleto de escenas agrícolas, sonrisas amables y cero estrés.

LA RUTA
El viaje comienza en el auto, con cinco horas de escenarios naturales impresionantes. Así que abróchate el cinturón y toma la carretera Panamericana Sur, paralela a las playas, que por estos días permanecen solitarias y cubiertas por una densa neblina. Poco después, dejas el mar para transitar por el verde valle de Lunahuaná, donde la temperatura se eleva y aparecen tierras agrícolas y frutales.

Hasta el puente de San Jerónimo todo es asfaltado, pero el reto comienza cuando tomas el desvío que te conduce por una trocha serpenteante hasta Viñac, el pueblo elegido para disfrutar del feriado, que vive en armonía con la naturaleza y a 3.300 metros de altura. Allí, en las puertas del cielo limeño.

REFUGIO EN LA MONTAÑA
La que alguna vez fue la casa de campo de Enrique Umbert, fundador de Mountain Lodge, es hoy parada de viajeros que buscan aventura o relajo en medio de paisajes andinos. El Refugio Viñak es un hospedaje hecho de piedra, a 280 kilómetros de Lima, en donde solo se respira paz y se goza de grandes comodidades.

Las habitaciones son amplias, con camas vestidas con edredones de pluma, calefacción y agua caliente. Nada de televisores ni distractores mundanos que te saquen de esa postal andina, que se deja ver desde los enormes ventanales. De entre todas las vistas, la del comedor merece una pausa. Un área totalmente vidriada te ofrece una panorámica espectacular.

A la mesa solo llega comida exquisita preparada por manos locales. Hombres y mujeres de excelente trato, que han recibido capacitación y cuentan con experiencia. Eso convierte al refugio en un lugar acogedor, que te hace sentir como en casa, en familia o todavía mejor.

La estadía en el Refugio Viñak incluye noches estrelladas, alimentación completa y un programa que te lleva a recorrer el pueblo por caminos rurales. A pie, a caballo y para los más aventureros, en bicicletas de montaña. Muros de barro, pequeñas chacras, colinas que van dejando el verdor de las épocas de lluvia te acompañan en toda la ruta.

Cae el sol y el mejor plan es relajarse en el jacuzzi exterior con agua temperada. Quédate a ver las estrellas, un espectáculo extinto en la ciudad iluminada. Abrígate con el calor de una fogata y cierra la jornada con una cena de platos novoandinos y el infaltable mate de coca. Total, estás en pleno feriado patrio, celebrando que somos libres.

DATOS ÚTILES

¿Cómo llegar?
Ve por la carretera Panamericana Sur hasta San Vicente de Cañete. Gira a la izquierda con dirección a Lunahuaná. Cruza Pacarán, el pueblo de Zúñiga y toma el desvío del puente de San Jerónimo, que te conduce por un camino de trocha a Santiago de Viñac. Aunque este último tramo es de solo 40 kilómetros, demoras más de una hora por lo difícil que es transitarlo. Se recomienda ir en camioneta. El viaje completo demora unas 5 horas.

¿Dónde dormir?
El Refugio Viñak ofrece planes de 3 días, con comidas, bebidas y actividades. Puedes añadir el traslado desde Lima coordinando directamente: info@refugiovinak.com 

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