TECNOLOGíA

Tecnología del futuro: ¿podremos controlar todo con la mente?

Tecnología del futuro: ¿podremos controlar todo con la mente?
Redacción ContentLab
Martes 24 de septiembre del 2019

¿Ha llegado la hora de los cyborg, esos seres mitad humanos mitad máquina? ¿Ha llegado la hora de que, gracias a chips instalados en nuestro cerebro, controlemos todo solo con el poder de la mente? ¿Ha llegado la hora de que nos comuniquemos a través del pensamiento? Parece una película futurista, sin embargo, quizás no sea así. Gracias al avance de la ciencia y de la tecnología, el futuro es hoy.

NO ES CIENCIA FICCIÓN, ES REALIDAD
En los 80, el mundo se sorprendió con ‘Terminator’, una película donde los protagonistas eran unas máquinas con tejidos y órganos humanos que llegaban a desarrollar sentimientos.

Años después, con cintas como ‘Yo, Robot’ y ‘A.I Inteligencia Artificial’, que nacieron de relatos literarios, nos convencimos de que aquella fantasía de que las máquinas pudiesen tomar decisiones propias (y hasta enamorarse) ya era una posibilidad.

Luego, también gracias al cine, con ‘Matrix' nos quedamos alucinados con la capacidad que tenían sus protagonistas de descargar inmensas cantidades de información directamente a su cerebro sin pasar por ningún artilugio tecnológico, y de comunicarse a través del pensamiento.

Gracias a la tecnología, todo aquello que parecía estar solo en los terrenos de la ciencia ficción, como las pantallas táctiles que nos alucinaron por primera vez en ‘Minority Report’ (un filme del 2002), será parte de nuestra pronta cotidianidad.

LOS AVANCES DE NEURALINK Y B/CI
Hace pocas semanas, Elon Musk, el magnate creador de PayPal (pagos electrónicos), SpaceX (tecnología espacial, incluido el turismo estelar) y otras disruptivas compañías, anunció los avances logrados hasta el momento por Neuralink, una empresa cuyo objetivo consiste en que podamos “controlar objetos ajenos a nuestro cuerpo con nuestra mente” a través de la conexión de nuestro cerebro con una computadora con Internet.

“El objetivo último de Neuralink es aún ciencia ficción: escribir solo con la mente, mover un cursor por la pantalla solo pensándolo e incluso descargar un nuevo lenguaje directamente en nuestro cerebro o intercambiar pensamientos con otra persona sin hablar. Me ha interesado todo esto desde que vi Matrix”, declaró Max Hodak, el treintañero presidente de Neuralink.

Pero esta empresa no camina sola. Científicos como Robert Freitas Jr., del Institute for Molecular Manufacturing de Palo Alto, y Nuno Martis, afirman que “una interfaz cerebro/nube (Human Brain/Cloud Interface o B/CI), será posible muy pronto gracias a los inminentes avances en nanorrobótica”.

¿Qué significa esto? Que pequeños artilugios tecnológicos llamados “nanobots” conectarán nuestro biológico neocórtex a un neocórtex sintético. Esto convertirá a nuestro pensamiento en un híbrido biológico y no biológico capaz de comunicarse con las máquinas, y dirigirlas.

Como informó The Wall Street Journal, el objetivo de estas iniciativas es potenciar las capacidades cognitivas humanas a través de la inteligencia artificial para convertirnos en una especie de ‘ciberborgs’ (organismos cibernéticos).

“La inteligencia artificial nos dejará muy atrás. Podríamos convertirnos en mascotas de las máquinas. La mejor solución es tener una capa de inteligencia artificial que pueda funcionar biológicamente dentro de nosotros”, agregó Musk.

Neuralink ya trabaja en estos “nanobots” que son una especie de hilos cuatro veces más finos que un cabello humano. “Estos hilos penetrarán dentro del cerebro y mandarán información a un pequeño procesador que estará detrás de la oreja y que se conectará con bluetooth con el interior. Ese procesador estará conectado con una aplicación en nuestro móvil”, explican los directivos de la compañía.

La tecnología ya se ha usado con animales, y Musk espera usarla en 2020 con seres humanos. Por el momento, le han trazado un objetivo altruista: “Ayudar a pacientes con parálisis o extremidades amputadas a controlar su expresión y movimiento o a ver y oír solo con el cerebro”.

TECNOLOGÍA Y ÉTICA
Eduardo Villanueva, experto en Tecnología de la Información y docente de la PUCP, nos dice que lo que llamamos “inteligencia artificial” no es, en sí misma, una forma de inteligencia sino “formalizaciones de razonamientos ya entendidos. La idea de ‘ampliar la mente’, como propone Musk, es una singularidad que ahora es puro futurismo”, agrega.

Luego, subraya su escepticismo y sus dudas: “Esa convivencia entre inteligencia humana e inteligencia artificial que propone Neuralink no es muy transparente. Hay limitaciones fisiológicas que enfrentar. Dudo que esto vaya más allá de los experimentos de captura y transmisión de señales eléctricas que se usa con parapléjicos o cuadripléjicos. Hasta que Musk no muestre lo contrario, todo es una aspiración”.

Sin embargo, más allá de las posibilidades científicas y tecnológicas, Villanueva pone énfasis en el tema ético: “Solo mencionaré dos de muchos cuestionamientos. 1. Si la tecnología se desarrolla, ¿solo podrán ‘ampliar’ su mente quienes pueden pagarla? 2. Sin supervisión externa, nadie sabrá exactamente qué recoge y qué almacena este sistema y, sobre todo, qué hará Neuralink con esta información”.

Sí, el futuro es hoy, pero sin el componente ético, la ciencia y la tecnología más que el paraíso nos puede traer el apocalipsis.

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