ARTE Y DISEñO

Sheila Alvarado: conoce las múltiples facetas de la artista

Sheila Alvarado: conoce las múltiples facetas de la artista
Redacción ContentLab
Lunes 29 de julio del 2019

“Estudié en Bellas Artes. Fui Medalla de Plata en la especialidad de Grabado. Mis años allí fueron buenos y malos. Bellas Artes era una isla. No había nada alrededor, todo era arte. En otros centros de estudio interactúas con gente de otras especialidades. No, allí todo era arte. Además, la Escuela estaba amurallada, no entraba ruido, no entraban extraños, solo los gases lacrimógenos (risas)”.

Así empieza nuestro diálogo con la artista Sheila Alvarado, famosa por su sensual personaje “Limeña Girl”, que le hace guiños a las famosas pin-ups de inicios del siglo XX. Estamos en su estudio, recordando los tumultuosos años 90, rodeados por dibujos y cuadros de todas sus etapas artísticas, unas donde ha ilustrado, grabado, dibujado, calado, pintado, fotografiado, filmado, cantado… y protestado.

“Estando envuelta de arte y más arte, me di cuenta de que me interesaban otras cosas, que no podía estar todo el día en ese ambiente. Tomé cursos libres en San Marcos, me becaron en Corriente Alterna, hice fotografía, llevé cursos de narrativa en la Católica”, prosigue mientras da cuenta de su personalidad multifacética.

En su taller no solo hay arte, en sus estantes vemos varios ejemplares, algunos agotados en librerías, de sus libros, pues esta ilustradora, dibujante y pintora, además de cantar y ser una activista por los derechos de las minorías, también transita por terrenos literarios, donde ha publicado varios libros de literatura infantil y poesía. Su mérito es enorme pues, contradicciones de la vida, Shila, como le dicen sus amigos, es disléxica.

LIMEÑA, MESTIZA, PERUANA
“Bellas Artes es el Perú. Hay gente de todas partes, con diferentes historias, con diferentes culturas. En los talleres trabajábamos con música. Había una grabadora. Los alumnos llegábamos con nuestros discos, y los escuchábamos uno después del otro, en orden de llegada, sin importar el estilo. Así conocí a Los Cuervos de Rioja, a la Pastorcita Huaracina, a Juaneco y su Combo, y también a Manu Chao y Beastie Boys. Esa diversidad me hizo entender qué es el Perú, y respetarlo”, prosigue mientras recuerda que su familia también es diversa.

“Mi papá es de Huánuco; mi mamá, de Pisco; yo, limeña, pero tenemos ascendencia china, al punto que en mi casa casi siempre se cocinaba chino y selvático, pues la señora que trabajaba con nosotros era de Iquitos”, prosigue Shila, quien ha logrado hacer de su multiculturalidad un tema de su obra.

Multiculturalidad que no solo le viene de su mezcla de sangres, sino de los diversos territorios que ha caminado, conocido, internalizado. Entre sus amistades no solo hay artistas, también escritores, músicos, activistas. Shila es mestiza, es limeña, es colorida, es diversa, es inteligente, es sensual… es, como Bellas Artes, una síntesis del Perú contemporáneo.

UNA CHICA LIMEÑA
Uno de los personajes icónicos de Shila es Limeña Girl, una sensual mestiza de trenzas y piernas largas que atrae, conquista, llama la atención. Uno la ve y siente que es Shila, que lo visto es un autorretrato. En cierta medida, estos dibujos lo son porque Shila se usa como modelo, pero el personaje trasciende su elemento meramente sensual.

“A Limeña Girl la creé para ilustrar la página de sexo de Perú21. Le puse trenzas porque, primero, yo las usaba desde siempre, y segundo, porque me parecían sexys. Es un elemento común en las mujeres andinas, y que mi personaje las usara también implicaba una reivindicación cultural. Cuando los dibujos se empezaron a publicar me di cuenta de que había mucha gente que las rechazaba, que no les parecían bonitos; esto debido al rechazo a lo cholo, a lo andino, que muchos aún tienen. Debido a eso, me propuse que Limeña Girl nos convirtiese a todas las mujeres en una, y comencé a dibujarla de todos los colores, de todas las tallas”.

Limeña Girl no solo tiene elementos artísticos y guiños a las pin-ups, sino también políticos y reivindicativos. “Pronto me di cuenta que, a través de ella, además de hablar de la inteligencia emocional y la libertad sexual de las mujeres, podía hacer investigación antropológica, histórica y cultural”. Por eso, en algunos dibujos la vemos como una sirena amazónica, como una mujer andina, bailando un tondero, etcétera. Otra vez lo múltiple, lo diverso, lo peruano.

NARRADORA, POETA, DIVERSA
Sheila ha publicado ocho libros, entre cuentos infantiles, novelas gráficas y poemarios. Como poeta, ha creado un personaje, “la poeta coneja”, que más que sensual es traviesa, y la travesura atrae.

Mal no le ha ido pues su obra no solo ha agotado varias ediciones, sino que ha sido premiada en concursos organizados por el Instituto Cultural Peruano Norteamericano (ICPNA) y el Ministerio de Cultura. No solo eso, ha representado a nuestro país en los festivales literarios de Luxemburgo y el Hay Festival, en Arequipa.

“Siempre me gustó contar historias. Es más, mi obra plástica es muy narrativa, detrás de todas mis piezas hay un cuento. Allí están mis miedos, mis demonios, mis esperanzas. Sucede que, como no me atrevía a escribir, dibujaba. Y ahora he descubierto que no solo es el gusto por narrar, sino por compartir lo que me hace feliz”.

Shila vive unos días felices al lado de su pareja, una mujer también polifacética. Shila ya no dibuja con la intensidad de antes -sufre de fibromialgia y los dolores en las articulaciones pueden ser insoportables- pero tiene a la literatura, a la música y al activismo como alternativas. Shila es una optimista, y cree que a través del arte y su inserción en la sociedad se puede construir un mundo mejor. Que así sea.

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