¿Sabes en qué se diferencia una startup de una scaleup?
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¿Sabes en qué se diferencia una startup de una scaleup?

Redacción ContentLab
Miércoles 26 de febrero del 2020

¿Sabes en qué se diferencia una startup de una scaleup?

Por más pequeña que sea la idea de negocio, todo emprendedor sueña en algún momento con madurar su proyecto a gran escala y conseguir una empresa global y millonaria. Los sueños y negocios van de la mano entre los que apuntan a formar una startup, un formato de negocio muy ágil, arriesgado e íntimamente conectado al mundo digital, que ha demostrado –con muchos ejemplos mundiales– que puede tener un despegue explosivo.

Sin embargo, las startups en el mundo –y especialmente en Latinoamérica– tienen una alta tasa de mortalidad: solo el 8% supera el cuarto año de vida, según Eddy Morris, director del MBA de ESAN Graduate School of Business. Paul Graham, creador de la exitosa incubadora de empresas YCombinator, asegura que apenas 37 de las 511 compañías que han pasado por su programa en los últimos cinco años se han vendido o están valuadas por más de US$40 millones.

“Tarde o temprano, los emprendedores que se arriesgaron deben enfrentarse a la cruda realidad: sin un crecimiento sostenido de sus ventas, tendrán problemas financieros y posiblemente deban cerrar”, apuntó Graham, en entrevista con Business Insider. A ese periodo de inflexión que puede durar meses o años se le conoce como ‘el valle de la muerte’, un desierto en el que no llegan las ventas y la falta de financiamiento asfixia al emprendedor.

Las scaleups son aquellas startups que superaron este ‘valle de la muerte’ y se consolidaron como un emprendimiento de alto impacto con potencial de crecimiento local e internacional. La directora ejecutiva de Endeavor Perú, Debbie Jaffe, lo resume explicando que una startup y una scaleup pueden ser la misma empresa, pero en distintos estadios de maduración. Como su nombre lo dice, la startup está en una etapa inicial, mientras que la scaleup ya dio el salto hacia otro nivel de desarrollo, con resultados en el mercado.

LLÁMAME SCALEUP
Para que una empresa pueda ser considerada como una scaleup, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) identifica que sus ingresos deben haber crecido a un ritmo mayor al 20% durante los últimos tres años y debe tener por lo menos diez empleados.

Estas son, según Endeavor, otras características importantes:

1. Maduración. Mientras que la startup posee un producto o servicio en proceso de ser perfeccionado en cuanto a segmentación, costos y otras características, la scaleup tiene un producto maduro.

2. Financiamiento. La inversión en las startups proviene de inversionistas ángeles o de su círculo íntimo. La scaleup, en cambio, tiene un abanico financiero mucho más amplio, en el que se incluyen incluso empresas grandes.

3. Roles. No es raro que en una startup los miembros del equipo tengan múltiples funciones. En una scaleup, al contrario, el equipo está más profesionalizado, por lo que los roles son más específicos.

Morris recalca que las scaleups también enfrentan retos de peso. “No es que llegaron a la cúspide y allí acaba todo. Lo siguiente es cómo generar riqueza, abrirse a nuevos mercados, conseguir nuevos contactos y generar mayor financiamiento para escalar y consolidar el crecimiento exponencial. Para ello, deben identificar debilidades a trabajarse y simplificar los procesos, con el apoyo de expertos”, explica.

El especialista de ESAN precisa también que, aunque el riesgo de fracaso existe en toda empresa, este es menor en una scaleup, a comparación de una startup. Además, en estas etapas de maduración las capacidades son mucho mayores. “Las personas que lideran las scaleups tienen entre 35 y 40 años, y un perfil que incluye una trayectoria corporativa, con una mentalidad abierta y ambiciosa, con componente internacional. Para ellos, el mercado es global.”, destaca.

Las instituciones del ecosistema –como aceleradoras, fondos de inversión y firmas de capital de riesgo– buscan trabajar con scaleups en lugar de startups, para ayudarlas a dar el siguiente salto hacia una empresa consolidada o incluso llegar a convertirse en ‘unicornios’, es decir, en empresas que valen más de US$1 mil millones, como Uber, Airbnb, Dropbox, Xiaomi, entre otras.

LA IMPORTANCIA DE DIFERENCIARLAS
El representante de ESAN recalca los motivos por los que es importante hacer una distinción entre startups y scaleups:

✔ Motiva a los emprendedores a ir más allá de una startup, mostrándoles el camino hacia la consolidación.

 Permite generar métricas más claras de la efectividad del ecosistema para convertir proyectos de alto riesgo (startups) en emprendimientos de alto impacto (scaleups) y poder usar las herramientas más adecuadas, según cada etapa de los negocios a los que apoyamos.

Así, la meta de los emprendedores debe ser pasar de ser una startup a consolidarse como una scaleup. Para lograrlo, Jorge González Gasque, director general de G2 Consultores, tiene una recomendación: “Si un emprendedor se mantiene enfocado en lo que funciona y deja de lado aquello que no funciona, si innova continuamente, entonces su startup escalará hasta convertirse en una scaleup”. Es momento de subir un escalón.

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