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“El talento humano nos lleva a cumplir las metas empresariales”

“El talento humano nos lleva a cumplir las metas empresariales”
Redacción ContentLab
Lunes 15 de julio del 2019

Durante décadas, las empresas consideraron que el salario era la única recompensa que merecía el trabajador, a cambio de estar sentado durante horas sobre una incómoda silla metálica. Entonces, la estabilidad laboral era el premio máximo por una vida de sacrificios en nombre del empleo. Los departamentos de Recursos Humanos eran pequeños cubículos olvidados, generalmente debajo de las escaleras, donde se apilaban las planillas de los colaboradores.

Sin embargo, en los noventas las tradicionales oficinas de RR.HH. se empezaron a transformar en departamentos dinámicos capaces de responder a los cambios del mundo globalizado. A partir de entonces, estas gerencias se rebautizaron con el nombre de Gestión del Talento. Para Lorena Dibós, gerenta de Desarrollo Humano en Financiera oh!, hoy todo vale al momento de buscar ofrecerle un mejor lugar de trabajo al colaborador, para que este dé lo mejor de sí.

¿Cómo así una aspirante a la carrera de Arqueología terminó en el área de Recursos Humanos?
Por algo que podría sonar un poco superficial. Fue cuando averigüé que todos los restos arqueológicos están en zonas remotas y asiladas, y que básicamente debes vivir en una carpa. Y como mi papá sabía que detesto acampar, rápidamente me desanimó. Pero siempre me incliné a las letras, las humanidades. Siempre tuve buenas notas en lengua y literatura, así como sociología y psicología. Y así acabé en psicología organizacional.

¿Por qué está de moda en las empresas la preocupación por los colaboradores?
Somos seres sociales, nos criamos en sociedad y es el talento humano el que finalmente ejecuta las acciones y nos lleva a cumplir nuestras metas empresariales. Y trabajadores más motivados, comprometidos, que se levantan los lunes con ganas de trabajar, de dar lo mejor de sí, tienen un norte claro y dan el todo por el todo por sus organizaciones.

Eso siempre ha sido así, pero recién se reconoce. ¿Por qué?
La historia de las empresas es nueva. La revolución industrial fue hace más de cien años, pero la mujer recién se incorporó con en la fuerza laboral después de la II Guerra Mundial. Las normas laborales siguen evolucionando y ni aún ahora le siguen el paso a los cambios en las organizaciones, que están llevando a cabo el teletrabajo pero sin una norma que las acompañe. De pronto, en el pasado, las empresas se enfocaron más en el desarrollo de productos, de temas de eficiencia y productividad. Pero hoy, que vivimos una ola de transformación, debemos cambiar y aprender de las buenas políticas laborales.

¿Cuál es la principal preocupación laboral de un gerente de Recursos Humanos?
Encontrar talento. Las empresas necesitan nuevas habilidades, características y perfiles. Pero a veces es complicado trabajar en áreas de selección y apostar exclusivamente por el desempeño sobresaliente, dejando de lado temas importantes con el match entre el colaborador y la cultura de la empresa, para evaluar la posibilidad de contar con la persona en el largo plazo. Eso pasa también por el momento que atraviesa la persona en lo personal y lo profesional. Hay que alinear muchas cosas y encontrar el potencial de cada persona.

¿Cuál es el motivo por el que los trabajadores de tu empresa te buscan más?
En general el principal tema es la capacitación, las ganas de crecer, de desarrollarse. El colaborador de hoy quiere que lo reten. Los millennials, y más todavía los miembros de la generación Z, están a la espera de que se les asigne el reto ideal, y ahí está el reto de las áreas de Recursos Humanos, de mantenerlos enganchados por la experiencia, los beneficios y el ambiente ideal.

¿Las salas de ping pong o de videojuegos en una empresa, funcionan?
Sí, ayuda al clima laboral. Es hasta mindfulness, porque a partir de un ejercicio muy básico te conectas con el ahora, y es más fácil pasar a otra cosa. Estamos nosotros ahora enfocados a la creación de espacios de ideación. Las mesas de trabajo multidisciplinarias son buenas, pero generan muchas distracciones, y se necesitan zonas que te permitan crear en silencio, donde nadie te interrumpa. En el trabajo, por dos minutos de interrupción, te retrasas hasta dos horas, porque te cuesta volver a concentrarte.

Veo que tienes tatuajes, ¿no te decían que si te tatuabas nadie te iba a dar trabajo?
Tengo como 20 tatuajes. Mi abuela me pedía llorando que no me tatuara porque eso era de delincuentes. Pero ella era de una mentalidad anterior. Cuando me gradué de la universidad invité a mi familia, entre ellos mi abuela. Ella estaba llorando, yo pensaba que porque era la primera nieta mujer que se graduaba. Pero, cuando me acerqué a abrazarla, me dijo que lloraba de deprimida, porque lo único que debía hacer era conseguir marido, y no lo hice. Encima me dijo que perdí el tiempo, porque acabé la carrera en seis años, y según ella tuve una ventaja de un año más. Tenía miedo de que nadie me mantuviera. Pero ella es una buena persona, solo que los mapas mentales de su generación no son los mismos.

¿De qué carrera te graduaste?
De Psicología Organizacional. Era eso o Derecho, pero no quería estar peleándome con todo el mundo, así que elegí psicología, por el estudio de la sociedad, las personas.

¿Desde qué edad empezaste a hacerte tatuajes?
A partir de los 18 años. Como consejos a los padres, la psicología inversa es una realidad, no les digan a sus hijos que no hagan algo, peor será.

¿Y te da tiempo de leer?
Sí, amo leer. Leo tres libros al mismo tiempo. Estoy leyendo novelas, libros de autoayuda en temas de liderazgo y neurociencias, y estoy retomando el ritmo. Mi primer hijo acaba de cumplir dos años, y el primer año casi no tienes tiempo de nada. Pero ya está más grande y he retomado la lectura. Pero me encantan los libros físicos, el papel. He tratado con los Kindle o los audio books, pero libros son lo mío. Ahora leo un libro de Fernando Ampuero y otro que cuenta la vida de Jack Ma, el fundador de Alibaba. Leo hasta cuando hago ejercicio.

Cuando tu hijo sea grande, ¿qué te gustaría que te diga como gran lección que le dejaste?
Dejarlo ser él mismo, algo que le prometo desde ya. Siento que la sociedad siempre tiene expectativas de uno, como mi abuela conmigo, o mis padres. Todos te ponen expectativas. Pero yo quiero que mi hijo sea él mismo, que sea feliz, nada de expectativas, quiero conocerlo, saber qué le interesa y poder ayudarlo si me lo permite.

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