'Scrum': la metodología para agilizar la ejecución de proyectos
INNOVACIÓN

'Scrum': la metodología para agilizar la ejecución de proyectos

Redacción ContentLab
Miércoles 26 de junio del 2019

'Scrum': la metodología para agilizar la ejecución de proyectos

Aquella jugada de rugby en la que dos equipos compactos se empujan mutuamente para disputarse la posesión del balón, fue bautizada con el nombre de ‘scrum’ en inglés. Debido al grado de compenetración, así como al trabajo como una unidad para lograr esta jugada, es que ‘scrum’ también es el nombre que recibe una de las metodologías ágiles más utilizadas hoy en el mundo empresarial.

¿Por qué ha ganado tantos adeptos entre las grandes organizaciones? Porque ‘scrum’ es un marco de trabajo que ayuda a los equipos a moverse y aprender más rápido. Es decir, a mantener una mentalidad ágil a la hora de ejecutar proyectos. Según sus usuarios, la metodología posee muchas ventajas: les da a las organizaciones la capacidad de responder rápidamente a los cambios, ayuda a reducir riesgos, ahorra tiempo y recursos, se toman mejores decisiones y se trabajar con equipos ágiles.

¿Cuál es el aporte de cara a los clientes de las empresas? Con una muestra de 2.000 personas de 27 industrias, ubicadas en 91 países del mundo, el análisis State of Scrum (2017-2018), realizado por la firma Scrum Alliance, reveló que cuando se trata de elegir ‘scrum’ para el desarrollo de un proyecto, el 71% de los ejecutivos coincide en que la entrega de mayor valor de cara al cliente es convertir al usuario final en la mayor prioridad, así como la flexibilidad y la capacidad de respuesta, sin descuidar la mejora del diseño y la cultura organizacional.

Aunque originalmente se estableció para el desarrollo de software, este modelo de trabajo ha demostrado que se puede aplicar fácilmente a múltiples escenarios. Ken Schwaber y Jeff Sutherland, quienes desarrollaron en 2011 una guía práctica para aplicar ‘scrum’ a las organizaciones, señalan que esta metodología es útil para desarrollar software, hardware, redes de funciones interactivas, vehículos autónomos, escuelas, gobiernos, mercadeo, y hasta para gestionar las operaciones de las organizaciones. Porque la clave de ´scrum’ se centra en la transferencia iterativa e incremental de conocimiento, clave en todo proceso.

AGILIDAD COMO METODOLOGÍA

Queda claro que la gran mayoría de las organizaciones quieren ser ágiles y por ello buscan adoptar marcos de trabajo que les provean esa agilidad, como ‘scrum’. “Ser ágil está de moda. Pero es importante precisar que una organización no lo será porque tenga equipos propiamente ágiles o metodologías ágiles, sino porque la interacción entre ellos es ágil para la toma de decisiones y así poder pasar a la acción”, precisa Gustavo Ortega, profesor de ESAN.

A nivel organizacional, Ortega explica que aplicar ‘scrum’ u otra metodología similar requiere de un cambio en la cultura de la organización que fomente una vocación por la prueba y el error. Es decir, una cultura que nos diga “aceptamos todos los errores que quieras en el descubrimiento de algo nuevo”, explica Ortega, porque de lo que se trata es de probar, aprender y modificar.

A la par, el experto refiere que es importante contar con un ‘liderazgo ambidiestro’: una voz que nos diga “no cometamos errores en la actividad principal, pero sigamos mejorando en la misma dirección, y, en paralelo, sigamos experimentando cosas nuevas”. Aunque suene contradictorio, el catedrático dice que ‘scrum’ provee las herramientas para poder lograrlo y, por ello, su éxito en términos de empresas que adoptan la metodología.

ETAPAS DE SCRUM

La metodología ‘scrum’ se desarrolla en cuatro etapas:

1. Planificación. En esta primera parte el cliente, la alta gerencia y el equipo de trabajo, a los que se llamarán product owner, scrum master y development team, respectivamente, se reúnen para la definición de los objetivos y los alcances (o product backlog) que se espera del producto o proyecto que se va a desarrollar. También se define la lista de requisitos priorizados por el cliente (product owner), que deberá ser entregado cuando él lo requiera.

2. Ejecución de los sprints. En esta etapa, el proyecto o producto se divide en sprints (iteraciones), que es un intervalo de tiempo predefinido en el que se irán entregado los avances a los stakeholders (cliente, proveedores, etc.), para su aprobación o sugerencia de cambios. A estas sugerencias se les asignará una prioridad inmediata o de largo plazo, e ingresaran a los próximos sprints. Generalmente se producen hasta tres sprints para llegar a un Producto Mínimo Viable (MVP).

3. Retrospectiva del sprint. En esta etapa, el product owner se reúne con todo su equipo de trabajo y su scrum máster, con la finalidad de detectar los puntos que se realizaron con éxito, y los inconvenientes que se encontraron. Esta etapa es importante porque ayuda a la mejora de los siguientes sprints.

4. Retroalimentación. Los resultados pueden ser entregados para recibir un feedback no solo por parte de los profesionales dentro del proyecto, sino también de las personas que utilizarán directamente lo que se desea lograr. En otras palabras, los clientes finales potenciales. Las lecciones aprendidas durante esta etapa permitirán que el siguiente sprint pueda ser mucho más efectivo y ágil.

Lo que busca el método ‘scrum’, en suma, es generar un proceso de mejora continua, en la que el producto o proyecto se perfecciona en cada contacto con el cliente. A diferencia de un proceso tradicional, con plazos y fechas de entrega, en ‘scrum’ no se espera al término del proceso para presentar el resultado final, sino que se tiene claro desde un inicio que cada iteración dará pie a una versión mejor del producto o proyecto. ¿Estás listo para aplicar ‘scrum’?

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