Lean Startup vs. Design Thinking: Ventajas y desventajas
INNOVACIÓN

Lean Startup vs. Design Thinking: Ventajas y desventajas

Redacción ContentLab
Miércoles 24 de julio del 2019

Lean Startup vs. Design Thinking: Ventajas y desventajas

“Caminante, no hay camino. Se hace camino al andar”. Este poema de Antonio Machado, se podría convertir fácilmente, en el lema de cualquier innovador que deba lidiar con soluciones a proyectos que están en permanente evolución. Nunca tendrás claro el final del camino. Esta es la única certeza. En esa línea, las metodologías Design Thinking y Lean Starup son las que más se acercan al trabajo de ir modelando gradualmente un proyecto encomendado.

“Ambas trabajan de manera diferente. Mientras que Lean startup surge como una metodología de validación de modelo de negocio, que permite impactar en el mercado con éxito, el Design Thinking busca el diseño de experiencias de alto valor, centradas en el usuario”, explica Alfredo Pérsico, Chief strategic officer de Future Lab, con certificación en metodologías ágiles por la universidad de Salamanca.

La metodología de Lean Startup fue presentada por el empresario, bloguero y autor estadounidense Eric Ries (2011), a través del libro con el mismo nombre. Luego de innumerables experiencias en productos y servicios, Ries compartió su conocimiento para que otras personas puedan desarrollar un modelo de negocio encaminado al éxito.

MÉTODO STARTUP
“Falla rápido, falla barato”, es la premisa del método Lean Startup. La dinámica es crear, medir y aprender. En tiempos presentes de continuo cambio y obsolescencia programada, el experto en marketing e innovación y docente en CIDE PUCP, Carlos Pereira Castro, señala que esta metodología es una forma de responder de manera más acertada a los retos de la innovación, que a veces son muy complicados de asumir para empresas más tradicionales.

Entre algunas experiencias de startup que usaron esta metodología, y hoy son exitosas, destacan Zappos, Airbnb y Amazon Go, que en apenas un lustro pasaron de ser emprendimientos a modelos de negocio valorizados en más de 30 millones de dólares. Por otro lado, tenemos la metodología Design Thinking, que parte desde las necesidades de los clientes, para generar productos o servicios que satisfagan sus necesidades de manera no convencional. Para ello, Pereira destaca que se siguen los pasos “empatizar, definir, idear, prototipar y evaluar”.

DISEÑO PARA INNOVAR
Hace más de 30 años, el empresario, diseñador, ingeniero y maestro estadounidense, David Kelley, fue uno de los primeros en mencionar que los productos y servicios, debían estar centrados en las personas y sus experiencias de uso. Algo que ahora nos parece muy racional, agrega Pereira. “La metodología Design Thinking es aplicable para empresas, tanto nuevas como ya existentes, que se han propuesto desarrollar un producto o servicio nuevos: desde desarrollar un nuevo sabor para una marca de galleta, renovar la carta de un restaurante, hasta generar una nueva forma en la que tus clientes puedan compras tus productos”, dice Pereira.

Por el lado de Pérsico, él destaca que esta metodología realiza mucha investigación etnográfica, porque se nutrió de la antropología para entender a la gente en su contexto. Por ello, hace uso de las técnicas de entrevista y observación. En pocas palabras, a partir del enfoque de diseño, del trabajo de observación y entrevistas que hace un diseñador para abordar el rediseño de un elemento gráfico, es posible concebir para transformar productos, servicios y modelos de negocio, con foco en la innovación. 

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