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Vuelos charter
ATSA [VIDEO]

Comodidad en el vuelo

En nuestro país, según datos de la Dirección General de Aeronáutica Civil, 143,891 pasajeros se movilizaron en vuelos charters en el 2016, lo que representa un ligero crecimiento frente al año anterior, donde se registraron 142,032 pasajeros embarcados en estos vuelos privados. Este segmento comprende a las categorías corporativa, turística, VIP y ambulancias aéreas. Además, se indica que el tráfico aéreo en vuelos nacionales fue de 2'666,552 pasajeros de enero a marzo del 2017.

Comodidad en el vuelo

 

En 1927 el millonario estadounidense W. van Lear Black inauguró la historia de los vuelos charters al cumplir su sueño de volar desde Ámsterdam hasta Batavia (Islas Orientales Neerlandesas) en un avión alquilado a la aerolínea de los países bajos KLM. El avión era un Fokker F. VIIA que llevó a cabo un viaje de ida y vuelta de más de 30,100 km sin ningún contratiempo.

 

Ya en la década del sesenta, las primeras compañías de vuelos charters surgen a partir de la necesidad de trasladar turistas europeos a las playas mediterráneas: un destino de moda durante esa época. Fue la sobreproducción de aviones durante la Segunda Guerra Mundial lo que hizo crecer la cantidad de vuelos charters que competían con las rígidas condiciones de las grandes compañías regulares.
 

 

Comodidad en el vuelo

En la actualidad, dependiendo del destino, el número de pasajeros o complejidad de la operación, los costos de los vuelos charters en el Perú fluctúan entre los 9 mil y los 12 mil dólares. El mercado se subdivide entre las empresas que cuentan con una flota de aviones exclusivos para este servicio y las compañías comerciales que adaptan sus aviones o los “chartean” según las necesidades del cliente.

ATSA
Carlos Cueva

Durante la década de los ochenta, el empresario Dionisio Romero Seminario decidió fundar ATSA: la primera empresa aérea peruana de vuelos charters. Detrás de la decisión, se encontraba una antigua afición por la aviación que lo llevó a convertirse en un piloto calificado con más de 6 mil horas de vuelo.

Inicialmente la compañía contaba apenas con tres aeronaves: 2 aviones Piper Cheyenne y un jet Cessna Citation, ambos de fabricación estadounidense. La flota estaba compuesta por 40 personas y daba servicios principalmente al Banco de Crédito y otras divisiones del Grupo Romero. Con altibajos que dependían del contexto nacional, se mantuvo ATSA hasta el inicio del 2000 cuando vivió un importante despegue. De acuerdo con Carlos Cueva Arévalo, actual gerente general, el sector experimentó un mayor crecimiento con la llegada de nuevas inversiones en rubros como el petrolero, minero y gasífero. Muestra de ello es la cartera de clientes que hoy maneja la empresa, pues trabaja  con compañías, como Repsol y la China Petroleum Technology & Development Corporation.

Actualmente, ATSA maneja alrededor del 50% del mercado de vuelos corporativos en el Perú y cubre el 80% de la demanda de ambulancias aéreas con aviones equipados con tecnología médica. Adicionalmente, es la única compañía peruana que ofrece vuelos charters VIP que atienden en un 60% a turistas extranjeros que quieren conocer destinos como Cusco o la Amazonía.

ATSA

Con la caída del petróleo en los últimos años que afectó la cantidad de vuelos charters en el país, la última apuesta de ATSA se produjo en julio de este año, cuando decidieron incursionar en la ruta Lima-Chachapoyas a través de su rama comercial ATSA Airlines, que representa el 2% de sus actividades comerciales. El vuelo, de una duración aproximada de una hora y cuarenta minutos, representa un ahorro de cuatro horas para el pasajero que antes debía hacer escala en Jaén.

“Nuestra intención es seguir atendiendo la demanda en aquellos aeródromos donde las grandes compañías no pueden entrar”, señala Carlos Cueva, el gerente general de ATSA, un piloto naval con veinticinco años de trayectoria en la Marina de Guerra del Perú y más de 7 mil horas de vuelo.

 Escribe: Carlos Portugal
Fotos:  Paola Flores y ATSA