El designó al abogado alemán Ernst von Freyberg como el nuevo presidente de su banco, un puesto que quedó vacante en mayo cuando el jefe anterior fue expulsado de la institución, duramente golpeada por escándalos financieros.

La asignación fue hecha por una comisión de cardenales y fue aprobada por el en la que probablemente sea una de sus últimas decisiones importantes antes de .

El Vaticano intenta deshacerse de una reputación de falta de transparencia financiera en el banco, conocido oficialmente como el Instituto para las Obras de la Religión (IOR, por su sigla en italiano), pero que carga desde hace décadas con escándalos.

Una declaración del Vaticano dijo que Freyberg lleva "una vasta experiencia en temas financieros y en el proceso de regulación financiera". Nacido en 1958, está en la junta asesora de la agencia de empleo temporario Manpower GmbH y de la firma de administración de activos Flossbach von Storch AG.

El Vaticano dijo que unas 40 personas de todo el mundo fueron consideradas para el puesto, siendo Freyberg el elegido, quien se calificó como un católico devoto.