La segunda economía más grande del mundo se contrae y el flujo permanente de materias primas exportadas por hacia el país asiático comprueban una importante caída.

El crecimiento que espera el primer ministro Li Keqiang para este año es de 7%, uno de los más bajos desde 1990. Esta baja expansión del Producto Interno Bruto (PBI) chino tendría consecuencias para las inversiones de América Latina enfocadas en la infraestructura.

En enero el presidente chino, Xi Jinping, dio a conocer que en los próximos 10 años podría invertir US$250.000 millones en la región, principalmente en Brasil, Ecuador, Venezuela y Nicaragua, país en el que se está llevando a cabo la construcción del canal interoceánico.

Venezuela sería uno de los principales afectados porque el gobierno chino anunció que destinaría US$20.000 millones para proyectos de cooperación y financiación en el sector energético e industrial, "pero ante la crisis, el país vecino se vería afectado porque el país oriental es uno de los principales compradores del crudo venezolano", dijo Germán Nova, analista económico.

Además de los problemas para Venezuela, los US$52.750 millones que Brasil va a recibir de China en los sectores comerciales, financieros e infraestructura, también pueden estar amenazados por el efecto que prevé el Banco Mundial.

Otras inversiones del país asiático se encuentran en Ecuador, donde Xi Jinping y Rafael Correa pactaron un monto de US$5.296 millones, mientras que en el canal de Nicaragua se esperan US$50.000 millones en los 278 kilómetros de extensión.

El panorama para Colombia no parece tan grave como el del resto de la región, debido a que China no tiene grandes en el país, de acuerdo con los datos del Banco de la República. Sin embargo, el analista económico Diego Andrés Guevara señaló que los problemas para el país vendrían por el lado del comercio exterior con una disminución de las exportaciones colombianas, ya que "China busca en el mercado commodities y recursos naturales".

Si bien la mayoría de los países de la región ahora son menos dependientes de la economía estadounidense, y se considera que la diversidad económica es un aspecto positivo, la nueva dependencia de la demanda de commodities e inversión chinas es igualmente preocupante. Sobre todo cuando 83% de las adquisiciones de empresas chinas en América Latina estuvieron concentradas en energía y recursos naturales.

Las simetrías de los mercados chino y latinoamericanoSegún la Cepal, en 2013 los productos primarios representaron 73% de las exportaciones de la región hacia China, frente a solo 41% de sus envíos al mundo. Al contrario, las manufacturas representaron apenas 6% de las ventas a China frente a 42% del mundo. Todos los países de la región exportan menos productos a China que hacia los demás destinos. En 2013 Uruguay exportó 1.387 productos a los países de la Celac, 434 a Estados

El datoCerca de la mitad de los US$630 mil millones de inversiones extranjeras de China en la última década han ido al sector energético.

Diario La República de ColombiaRed Iberoamericana de Prensa Económica (Ripe)