(Bloomberg) El banco central dijo la semana pasada que los préstamos empresariales crecieron 8% en los 12 meses hasta agosto, el mismo incremento registrado en 2013. El crédito al gobierno creció 23% en el mismo período, contra una caída de 9% dos años antes.

Los bancos del país siguen mostrándose renuentes a extender préstamos más allá de a las empresas más importantes de México, dado que los préstamos al gobierno han resultado rentables, lo que limita el acceso a capital en el caso de las compañías de mayor riesgo en la segunda economía más grande de América Latina, dice Wilbur Matthews, máximo responsable ejecutivo de Vaquero Global Investment.

El crédito empresarial en México equivale a apenas el 31% del producto interno bruto del país, según el Banco Mundial. Cerca del 80% de las empresas recurre a sus proveedores para financiarse.

Los bancos dan muestras de "aversión al riesgo", dijo Matthews desde San Antonio, Texas. "No quieren descender en la curva de crédito. No quieren idear formas de prestar dinero en créditos menos convencionales".

El mayor obstáculo para aumentar el nivel de préstamos es la historia del país, dice Alberto Gómez, que dirige los estudios económicos de la unidad local de Citigroup Inc. y preside la asociación bancaria del país. Menciona experiencias como la Crisis del Tequila de mediados de la década de 1990, cuando la demanda de deuda a corto plazo de México se agotó y contribuyó a desencadenar una devaluación del peso de 35%. Gómez pronostica que el crédito al sector privado crecerá a 40% del PIB para fines de 2018.

Las oficinas de prensa de Grupo Financiero Santander México SAB y Grupo Financiero Banorte SAB, dos de los mayores bancos de México por préstamos en circulación, no contestaron una solicitud de declaraciones.

Cortes crediticiasUna economía vacilante ha profundizado el riesgo de prestar al sector privado, dijo Jorge Benítez, un analista bancario de Corporación GBM SAB.

En agosto, el banco central redujo su pronóstico de crecimiento para 2015 por cuarta vez y dijo que estima que la economía se expandirá entre 1.7% y 2.5%. Antes había pronosticado un crecimiento de 3%.

El crédito se ha desacelerado en Brasil en momentos en que la mayor economía se encamina a la recesión más prolongada desde la década de 1930. El banco central dijo el mes pasado que el crédito creció a un ritmo anual de apenas 9.6% en agosto, muy por debajo del promedio de 16.1% de los últimos cinco años.

En México, el gobierno tampoco ha logrado crear cortes especializadas para ayudar a los bancos a recuperar garantías con más rapidez y eficiencia en el caso de un impago. Las cortes estaban contempladas en la legislación sobre crédito bancario que se aprobó en noviembre de 2013.

"Todas las economías tienden a hacer del crédito a empresas el motor del crecimiento, dijo Benítez por teléfono desde San Pedro Garza García, México. "Eso es algo que debería activarse para que por fin haya más probabilidades de que los bancos abran el crédito".