Un país con gran desigualdad tiene menos posibilidades de crecimiento que uno con reformas estructurales que favorezcan la equidad, asegura el Nobel de Economía, . Por esto, señala que es necesario reescribir las reglas del mercado para evitar que la desigualdad económica se traduzca en desigualdad política que perpetúa las reglas que benefician a unos pocos.

Así, destacó la reforma de México en el sector de las telecomunicaciones para limitar los monopolios. "En México no era un accidente que esté ligado a las telecomunicaciones. Y eso fue un resultado de la privatización que no se hizo adecuadamente", dijo durante la en Lima.

Para Min Zhu, subdirector gerente del , las reformas estructurales buscan en primer lugar el crecimiento económico pero, de alguna forma, pueden apoyar la reducción de la desigualdad, como la inclusión financiera, la reforma del mercado laboral, del sistema de pensiones, entre otras, que, aseguró, deberían estar respaldadas por políticas fiscales.

En este sentido, criticó la competencia fiscal que ha generado altos niveles de desigualdad y estimó que las reformas aplicadas en el Perú durante la década de los 90 son un buen ejemplo.

De forma similar, Winnie Byanyime, directora ejecutiva de , cuestionó los sistemas tributarios que benefician a las corporaciones y a los grupos con mayores ingresos, porque se desaprovechan recursos para luchar contra la pobreza.

Jeroen Dijsselbloem, presidente del Eurogroup, apuntó que si bien el impacto de cada reforma depende de cada país, las medidas efectivas suelen pasar por crear oportunidades a través del acceso a la educación, ajustes en el mercado laboral para estimular la participación de la población en la economía o mejorar el sistema tributario.

Y anotó que, por ejemplo, en Grecia uno de los problemas clave es su sistema de pensiones; sin embargo, estimó que la solución no pasa por posponer la edad de jubilación sino pensar en sistema social sostenible son soluciones paralelas ya que muchas familias enteras dependen de las pensiones.

América LatinaEn una visión más pesimista, la directora de Oxfam dijo que América Latina y el Caribe ya habían perdido su oportunidad para crear empleo y reducir la desigualdad durante los años de alto crecimiento y que ahora viven la tentación de reducir el gasto social, como en educación o salud.

En cambio, Min Zhu, del , aseveró que aunque la región enfrenta un gran desafío por la , la situación no es tan grave y no se ha perdido la oportunidad para reducir la pobreza.

"Con un ajuste de las políticas monetaria y fiscal vemos un mayor crecimiento económico en los próximos años, porque los recursos humanos y la base macroeconómica se han mantenido. Y no pedimos que se baje el gasto social", comentó.