LUIS HIDALGO SUÁREZlhidalgos@diariogestion.com.pe

La desaceleración del , que el año pasado cerró con una tasa alrededor del 5.02% (frente 6.3% en el 2012), ha tenido varios efectos negativos. Uno de ellos ha sido sobre el ritmo de crecimiento del empleo formal, sobre todo en provincias, que serían las más golpeadas.

Por ejemplo, en noviembre del año pasado la caída del empleo se verificó en 16 de las 29 ciudades que componen el Resto Urbano, encabezadas por Puerto Maldonado (-21,3%) y Cajamarca (-11,5%). En el primer caso las ramas más afectadas fueron servicios, industria manufacturera, extractiva, y transportes; mientras que en Cajamarca el orden fue distinto: extractiva, servicios, industria manufacturera y transportes.

Por tamañoLas cifras también muestran que las menores tasas de crecimiento del , entre enero y noviembre del año pasado, están entre las empresas pequeñas y medianas (de 10 a 49 trabajadores). Y en el caso de la industria manufacturera, incluso registra una caída de 1.8%.

Esto último está explicado totalmente por la caída del empleo industrial en las provincias, ya que en Lima creció (2.6%).

TendenciasLos datos de noviembre pasado indican que el ritmo del empleo urbano formal ha continuado cayendo (2.1%), y confirman que el empleo industrial ha sido el más golpeado, sobre todo en provincias (-9.5%).

Asimismo, corroboran que la caída del empleo también ha sido importante en las industrias extractivas (conformado por las subramas agricultura, pesca y minería), tanto en provincias como en Lima.

Miguel Jaramillo, economista investigador de Grade, señala que las cifras confirmarían que la caída de la actividad minera tuvo un efecto importante en el empleo urbano en el 2013, pero también el menor dinamismo de la pesquería y algunos rubros de agroexportación, ocasionados por una demanda externa débil .

En realidad, el crecimiento del empleo formal ha estado sostenido por los sectores de servicios, comercio y construcción, por el dinamismo de la demanda interna.

ConsecuenciasHay que considerar que el 25% de los trabajadores formales están en la manufactura, los que sumados a los de las llegan a 32%; es decir, un tercio de la población laboral formal.

Por otro lado, el menor crecimiento del empleo formal en provincias, en las empresas de menor tamaño, indican un sesgo desfavorable para aquellos sectores más intensivos en mano de obra, por lo que se puede esperar un impacto negativo en la distribución del ingreso, en perjuicio de algunas provincias durante el 2013 . Algunos datos de consumo de hogares indican precisamente una disminución en el crecimiento del consumo en provincias en el año 2013 (Gestión, 04-02-14).

En cambio, en Lima el consumo se mantuvo porque el ingreso promedio mensual sigue creciendo sostenidamente, en términos nominales, a pesar de la desaceleración del crecimiento del PBI.

Según cifras del INEI, en el último trimestre móvil noviembre 2013 – enero 2014, el ingreso promedio mensual de los trabajadores de Lima creció en 8%.

EN CORTOEmpleo creció en HuancavelicaRepuntaron. Entre las ciudades del Resto Urbano que registraron incremento del empleo en noviembre están Moquegua (26.5%) y Huancavelica (12.9%), principalmente en servicios; industria y extractiva; y servicios, comercio y extractiva, respectivamente.