El consideró "poco probable" que el entorno más complicado para los precios lleve en el corto plazo a un ajuste de las condiciones monetarias, debido a que la producción nacional continúa expandiéndose a un ritmo por debajo del potencial y la recuperación de la actividad global se ha tornado algo más incierta en las últimas semanas.

Al respecto, afirmó que el complicado panorama de los precios en los últimos meses le ha impreso un sesgo al alza a su previsión de inflación para el 2014.

"Si bien parte de este comportamiento obedece a factores de oferta, también es cierto que medidas de inflación que reflejan elementos más tendenciales, como por ejemplo la subyacente, la de no transables, o la que excluye alimentos y combustibles, se ubican ya por varios meses alrededor del límite superior del (de entre 1 a 3%) o por encima de este", refirió.

Agregó que la aceleración de la inflación y la persistencia de presiones de naturaleza más subyacente ponen en riesgo a las expectativas inflacionarias, que tanto para 2014 como para 2015 se situaron en febrero en 2.7%.

"Es difícil que este panorama mejore sustancialmente en los próximos meses debido a la sequía que afectó algunas regiones del país productoras de alimentos, con lo que el abastecimiento de azúcar y arroz será probablemente más ajustado, y a que las cotizaciones internacionales de insumos alimentarios son mayores que las previstas (los precios del maíz y del trigo aumentaron más de 12% en lo que va del año, mientras que el de la soja lo hizo en casi 6%)", refirió.

Manifestó que este contexto habría llevado al BCR a asumir un tono más neutral en el comunicado de política monetaria de marzo (en el que ), "retirando el énfasis en su disposición a adoptar una posición más flexible si ello fuese necesario".

"Se buscaría evitar así el desanclaje de las expectativas inflacionarias. Esto es coherente con nuestra visión de que la tasa de política monetaria permanecerá inalterada en 4.0% en los siguientes meses", subrayó.