La reforma pesquera que introdujo el , desde el año 2008, al fijar cuotas individuales de pesca por embarcación, habría creado un incentivo perverso para que las empresas industriales del sector no declaren toda la anchoveta que capturan, según afirmó , investigador del Instituto Perú, de la USMP.

Vale indicar que la reforma aparentemente buscaba mejorar la eficiencia en la pesca del recurso, reduciendo el exceso de flota que se lanzaba en carrera olímpica para en plazos cortos.

Pero, con la reforma, se dio un beneficio a los armadores que poseían las cuotas individuales, en el sentido de que pudieron integrarse más con sus propias plantas de harina de pescado, lo cual derivó en el cierre de aquellas plantas que no poseían flota propia, refirió Paredes.

Lo que el estudio ha encontrado añadió es que aquellas empresas con flotas y plantas de harina integradas, aparentemente, estarían teniendo una eficiencia menor en el uso de la capacidad de bodega de sus embarcaciones.

Así, mientras antes de la reforma (entre el 2006 y el 2008) los armadores con flotas de 200 toneladas alcanzaban una eficiencia del 63.3%, tras el sistema de cuotas redujeron la ocupación de sus bodegas (eficiencia) a un 52.9%. En comparación, los armadores con cuota que no poseían plantas propias, redujeron su eficiencia en solo 1%.

Para el investigador, esa menor eficiencia, según indicó, al parecer tendría otra explicación: que los armadores que también poseen plantas estarían subreportando o dejando de declarar a Produce, una parte de la anchoveta que capturan y procesan en sus plantas.

Subreportar les sería más fácil por la posibilidad de coludirse con sus propias plantas para no declarar, y porque tampoco se tendría que negociar menores precios por el pescado no reportado.

Ese porcentaje no declarado, precisó, habría sido del 2.9% de lo desembarcado en el año 2009, y en el 2011 se habría incrementado a 4.3%.

Pero, en el caso de las siete pesqueras más grandes, el ratio de ocupación de bodega habría caído en 7.5%, con lo cual podrían estar subreportando hasta el 13.5% de su pesca declarada, aseveró.

En total, lo subreportado habría significado el año pasado unas 300 mil toneladas métricas de anchoveta, es decir, más de lo que pesca toda la flota artesanal para consumo humano directo, citó.

Además, observó que, dada la alta rentabilidad que está teniendo la actividad pesquera "como nunca antes ha tenido", y el hecho que contribuye con menos del 1% al PBI y con el 0.6% de la recaudación, planteó evaluar un incremento del aporte de la pesquería al erario nacional.

Por su parte, la ex viceministra de Pesca, Patricia Majluf, criticó que la cuota de pesca de anchoveta esté destinada solo para la harina, y afirmó que eso constituye un desincentivo para promover la pesca para consumo humano directo.

A esto le sumó el hecho que, según dijo, el reciente D.S. 005 de Produce promueve la pesca para harina con flota de menor escala de manera ilegal.