En medio de la controversia desatada, el ministro Piero Ghezzi responde a algunas de las críticas contra .

En la exposición de motivos del proyecto se sugiere evaluar su efecto a los cuatro años para una posible prórroga. Si el nuevo régimen es exitoso, ¿debería renovarse?El objetivo del régimen juvenil es la formalización. Tenemos entre 75% y 80% de trabajadores jóvenes que son informales, desempleados o subempleados. El objetivo es que este segmento pase a la formalidad. Si el régimen es exitoso podría renovarse.

El Gobierno anunció una meta de 250 mil jóvenes contratados bajo el nuevo régimen en cinco años. De cumplirse, ¿eso sería un éxito?Eso sería un éxito. Lo importante es bajar la informalidad y el desempleo.

Pero el éxito no debería medirse por la cifra de contratación de 250 mil, sino que gran parte de ellos pasen al régimen general, y . El enganche es la capacitación. No puedes obligar a la empresa a que los contrate en el régimen general.

Entonces, nada garantiza que el joven, luego de estar en el régimen juvenil, pase al régimen general. Nada lo garantiza. Si el joven es capacitado podrá ingresar al nuevo régimen.

Pero el gran riesgo es que la empresa ya no le renueve al joven que cumplió su límite de tiempo para contratar a otro joven que sí baje sus costosEl joven con tres años de experiencia debería ser mucho más valioso que el joven sin experiencia.

Ese riesgo ya se da ahora. Por ello, uno de los artículos de la ley prohíbe que se despida a un trabajador que ya está capacitado para ser reemplazado por un joven del nuevo régimen. Eso sí podría pasar con los chicos luego de estar en el régimen juvenil. Hemos calibrado la ley para que el joven esté más capacitado y de alguna manera sea más atractivo para la empresa. Pero no hay garantía de que la empresa lo contrate.

Se dice que los universitarios serán los más perjudicados. Tras hacer sus prácticas, en lugar de ir al régimen general ahora los pasarán al juvenil.Si el chico es altamente capacitado puede ser contratado por el régimen general. No pasaría al juvenil.

Pero un universitario que está empezando no tiene el poder de negociación para entrar al régimen general.Un chico joven, de una buena universidad, que ha hecho prácticas, posiblemente pueda acceder a un régimen más alto.

El presidente Humala ha dicho que esta ley no va para el joven con estudios superiores. ¿Por qué no sacar de este régimen a este grupo?Porque el mercado te lo va a decir. Tener un título universitario en Perú no es garantía de que el chico esté capacitado.

¿Pero no es suficiente el tiempo de las prácticas?Claramente no ha sido suficiente. Un grupo de universitarios sí estará en el régimen juvenil, pero es porque la calidad de la educación universitaria que han recibido no es de primer nivel y tiene que complementarse con las capacitaciones del nuevo régimen juvenil.

La Confiep ha dicho que no necesitan este régimen y que no lo usarán. ¿Por qué no sacar a las grandes empresas de esta ley?Porque la generación de empleo formal es mayor en las medianas y grandes empresas. No lo necesitan, pero no hay que acotar nada, no pierdes nada.

¿Por qué no tienen utilidades? No beneficia en nada a la empresa, pues igual debe repartir el mismo monto al resto de trabajadores.Pero por poco tiempo. Es una forma de aumentar el salario a los demás, pues mientras más gente está en una empresa menos cae para el resto.

Entonces, el mayor pago sería a costa de los jóvenes. ¿No es discriminación?No es discriminación. Estos jóvenes no están accediendo al mercado formal. Y estamos haciendo más atractiva su contratación.

Reglamento será prepublicado en los próximos díasUn primer paso de flexibilización de parte del Gobierno. El reglamento de la ley ya no será publicado, sino que primero será prepublicado para alcanzar un debate y consenso previo.

Así lo informó el ministro de la Producción, Piero Ghezzi, quien estimó que la prepublicación del reglamento se hará en los próximos días. "Aprendiendo la lección de que había más reacciones negativas de lo que se hubiera esperado, tendrá sentido prepublicar el reglamento para que se discuta y se vean los ajustes necesarios", indicó.

Asimismo, refirió que si bien la propuesta es "integral, no se tiene garantía de que vaya a funcionar".

Por ello, propuso que al cabo de un año debería evaluarse los efectos de la ley. "Si no ha logrado los objetivos, podrían verse ajustes si fueran necesarios. El objetivo es la formalización", remarcó el ministro.

Asimismo, lamentó la reacción negativa de los jóvenes. "El objetivo es mejorar las capacidades productivas de la juventud. Esperamos que los días de Navidad cambien un poco los ánimos", anotó.